jueves, 29 de septiembre de 2011

Por la Ribeira Sacra II

Dormimos menos de lo que nos hubiese gustado, pero todo ese fin de semana por la Ribeira Sacra fue una continua contrarreloj, el domingo a las nueve de la mañana comenzábamos la segunda parte, la ruta oeste.

Bulso amaneció con un fino manto blanco

Esta segunda ruta resultó bastante distinta, en comparación con la del día anterior, fue menos vitícola -las viñas que vimos se redujeron a las que se asomaban a la cuenca río del Cabe-, y hubo mucho más bosque y bajadas y subidas trialeras. Nuestras bicicletas quedaron encantadas.

Más viñas en la cuenca del Cabe

Fue una ruta preciosa en la que transitamos por todo tipo caminos, atravesamos pequeños pueblos, senderos por los que apenas pasaba la bicicleta, pero siempre ciclables, y anchas pistas entre pinares, como las del Monte de Nogueira. En una de éstas nos desvíamos, apenas unos metros, para conocer sus petroglifos*, bastante difíciles de ver, por otro lado, porque la erosión propia del paso del tiempo hace que en algunos casos apenas se distingan los relieves.

Seve, viajero impenitente, nos comentaba que había visto algunos en otros lugares más al norte de Europa y que lo que hacían era pintarlos para que se pudieran reconocer los trazos sobre las piedras.

*Los petroglifos (de petro=piedra y glyfo=esculpir) son grabados en las piedras sobre rocas de granito con diferentes motivos.
se considera que mayoritariamente fueronrealizados en la Edad del Bronce, que se extendió entre los años 1800 y 600 a. de C. aunque algunos son anteriores a esas fechas y coinciden con el comienzo de la metalurgia.

Los motivos son numerosos y variados: cazoletas, combinaciones circulares, animales, espirales, laberintos, ídolos...

Los más comunes son las cazoletas y las combinaciones circulares. Se cree que estas combinaciones tienen relación con el culto al sol o , que incluso, podrían ser mapas de poblados.

Pasando tan cerca era una obligación acercarse a ver los petroglifos.

En la bajada del Monte de Nogueira...

se nos apareció, por primera vez ese día, el Sil

con su agua embalsada...

y, como no, su catamarán turístico.

La cota más baja fue el embarcadero de Dos Chancis donde nos hicimos una foto de grupo.

Dar pedales entre las anchas pistas del pinar de Nogueira fue una auténtica gozada, como lo fue salir a la bajada hacia el embarcadero de Dos Chancis y descubrir el Sil por primera vez en esa mañana, después tocó una buena subida y un ciclar muy divertido por el cortafuegos que nos llevó al mirador del Cotarro do Castro y al siguiente, el del Cotarro. Aún quedaba un mirador al que asomarnos, el de Satiorxo, que fue el que puso el fin a la vista del río que tan buena compañía nos prestó estos dos días.

Después de bajar hasta el embarcadero tocaba remontar hasta el alto ¡Qué lujo de pistas!

y además con recompensa.

Por ésta, que cresteaba el cañón, disfrutamos como niños.

En esta foto se ve mejor por donde discurría el cortafuegos...

y lo que nos ofrecía.

En el mirador de Santiorxo

Una estupenda ruta de unos 40 km., que nos vino a llevar lo mismo que el día anterior, cuatro horas.

Mapa de la ruta este

Mapa de la ruta oeste

Sería muy injusto cerrar estas dos entradas de nuestras andanzas por las tierras lucenses de los Cañones del Sil sin agradecer a mi amigo Jose Manuel la oportunidad que nos ofreció de conocer lugares tan bonitos de la forma que más nos gusta. Jose, puedes dormir muy tranquilo, todos quedamos encantados con los paisajes, con las rutas que con tanta ilusión preparaste, con la hospitalidad, con todo... en fin, has dejado el listón muy alto y muchas ganas de volver. Gracias, por regalarnos un fin de semana inolvidable.Enlace

lunes, 26 de septiembre de 2011

Por la Ribeira Sacra

El fin de semana tal como estaba previsto lo pasé recorriendo la Ribeira Sacra con mis compañeros del "Btt Repechín". Como ya había dejado escrito, el fin de semana se planteaba muy bien, al final resultó perfecto.

Jose Manuel, buen conocedor de la zona por ser la tierra de sus abuelos, nos había preparado dos rutas en ocho, una circular para el sábado por la tarde que nos llevaría hacía el este, y otra circular para el domingo por la mañana que lo haría hacía el oeste con el objetivo de asomarnos a los cañones del río Sil y con el atractivo añadido de coincidir fin de semana de vendimia.

El sábado a las 8. 30, puntuales como relojes, cargábamos nuestras bicis en el remolque de Oscar, mientras nuestro anfitrión, Jose Manuel, que no dejó nada al azar, nos repartía unas guías muy prácticas -y que me sirven para aportaros más datos sobre la zona-, que había elaborado sobre lo que nos íbamos a encontrar cuando llegáramos a Bulso, pueblo perteneciente al concejo de Sober, al sur de la provincia de Lugo.

Después de comer en Sober, nos esperaba la primera ruta. 30 km. previstos, aunque al desviarnos a todos los miradores salieron algunos más. Cuatro horas.

Día de auténtico verano, con temperaturas por encima de los 25º, que nos hicieron sudar y a alguno agotar el agua antes de la cuenta.

A las cuatro de la tarde, que es una buena hora para dormir la siesta, comenzamos a dar pedales. Yo tenía la equivocada impresión de que en Galicia siempre llueve, pero no, la zona del Sil disfruta de un clima oceánico-mediterráneo con mayores temperaturas medias y menores precipitaciones, concentradas sobre todo en el invierno, así pues nos encontramos con caminos secos y polvorientos que motivaban que la nube de polvo que levantaba la bici que llevabas delante no te permitiera ver lo accidentado del camino. Sobre esto no llegué a ninguna conclusión, hay veces que es mejor no ver.

En los comienzos de esta bonita y singular ruta pasamos por el Santuario de Cadeiras, en el lugar hay un área recreativa y el primer mirador que nos permitía ver el cauce del Sil.

El Santuario de Cadeiras

El pórtico

Después de asomarnos al mirador de Cadeiras y ver las aguas del Sil, continuamos hacia el este contemplando el trabajo en los abundantes viñedos de la zona en plena vendimia. La orografía condiciona el cultivo, que se realiza en terrazas, resultando el aprovechamiento de la tierra realmente espectacular. Las viñas se disponen en escalones de piedra, llamados socalcos, para aprovechar la inclinación de las laderas. El sistema data de la época romana.

El río Sil desde el mirador de Cadeiras

En nuestro paso a través de las viñas...

no hubo nadie que no nos ofreciera trabajo.

A los vinos de la zona se les reconoce con el nombre genérico de mencía, porque son elaborados principalmente con este tipo de uva. También se usa la variante godello.

Cada vez que volvíamos la mirada al Sil veíamos el catamarán turístico recorriendo sus cañones. (Click aquí para ver más información sobre el catamarán). Pero lo más sorprendente fue encontrarnos con el tren turístico que la recorre por tierra. (Click aquí para tener más información sobre el tren turístico).

No dejamos de conocer ninguna de las vistas que los miradores ofrecen sobre el Sil, tras el de Cadeiras, nos asomamos al de Os Chelos, Soutochao, Pena do Castelo, con su ermita, y O Duque; entremedias paisajes preciosos, mucha gente trabajando entre las viñas, mucha bodega y muchas fotos.

Al principio de las viñas se pueden ver plantados rosales, esto se hace para detectar precozmente la aparición de un hongo que también ataca al rosal y en el que se notan primero los efectos.





Esta serie es de la bodega la Rectoral de Amandi, que estaba en plena actividad.

Unos trabajando, otros disfrutando.

El mirador de Pena do Castelo con su ermita.

Y preciosas vistas de los Cañones del Sil y de las viñas.

Esto forma parte de la primera jornada, prometo más.
Enlace

lunes, 19 de septiembre de 2011

Duro como el hierro

Cuando te pasas la vida entre el hierro te conviertes en hierro. Te haces duro de cuerpo y de mente, las frases son sentencias y no te importa que los demás no estén de acuerdo con lo que dices porque con setenta años ya te da igual que quien te escuche no comparta tu misma opinión, lo que tienes muy claro es que la que no va a cambiar es la tuya, porque tienes la sesera tan dura como todo lo demás.
Mirándome fijamente con sus vivos ojos azules, mirada acerada que siempre me recuerda la de Roy Batty, me dijo: "Aquí si vienes, curas". No voy a ser yo el que le lleve la contraria.


El Campeonato del Mundo de Duatlón y la Ribeira Sacra


Este próximo fin de semana se celebra en Gijón un gran prueba deportiva, el Campeonato del Mundo de Duatlón, así que paciencia a los vecinos por las restricciones en el tráfico, paciencia a los novios que no puedan llegar a la iglesia y a disfrutar. Para saber más sobre la competición haz un click.

Yo no lo voy a ver, este fin de semana tengo otros planes; es bonito mirar, pero mejor ser protagonista. Mi amigo Jose Manuel, anfitrión perfecto, nos ha preparado una estupenda ruta en la que todo saldrá a las mil maravillas para mostrarnos la belleza de algo que él conoce muy bien, la Ribeira Sacra, los Cañones del Sil. Allí estaremos con nuestras bicis y de vuelta para contarlo.

viernes, 16 de septiembre de 2011

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La desgracia de la tía Enriqueta

El otro día me encontré con una imagen que desde mi agnosticismo me llama siempre la atención, una mujer se santiguaba al salir del portal de su casa. Este hecho me recordó el desgraciado ¿incidente? ¿accidente? que puso fin a la vida de mi beata tía Enriqueta. En un aciago día, la fatalidad, o bien la oportunidad, se citó con ella a la salida del portal. La pobre tía Enriqueta apenas acababa de santiguarse cuando un tiesto impactó en su cabeza.

Su vecina al ser interrogada por la policía sorprendió a todos con una declaración tan pueril que hizo concluir a los investigadores que por fuerza tenía que ser real. Adujo su vecina, Matilda, que su marido, siempre tan bromista, se acercó por la espalda sin que se diera cuenta mientras regaba los geranios de la ventana y saltando sobre ella, a la vez que daba un grito, le propinó un susto tal que hizo que empujara al vacío una de las macetas .

En la reconstrucción de los hechos pudo demostrarse que el marido, que por supuesto confirmó la versión, avanzó sin hacer ruido, afianzando sus pasos de felino sobre la mullida alfombra hasta alcanzar la prudente distancia que le permitió darle el susto del siglo a su esposa.

A la postre nada tuvo que ver el escándalo que se había montado el día anterior en la escalera en el que Enriqueta se quejaba a Matilda a voz en grito, que le ponía los cristales perdidos cada vez que regaba las plantas, tampoco que ésta le reprochara a su vez, entre amenazas, que su perro no la dejaba dormir, pero... convencer a su señoría de que fue un homicidio involuntario fue una tarea imposible.

martes, 13 de septiembre de 2011

Otra versión

Esto está un poco abandonado últimamente, debe tener algo que ver con el verano que no tuvimos y que ahora nos está regalando este comienzo de septiembre.



Claro que te suena, cuántas veces habrás escuchado el "And I love her" de The Beatles. Esta es otra versión "And I love him" de Esther Phillips.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Un atleta


No había hecho deporte en su vida, pero era un consumado especialista en carreras de diez metros. Es difícil saber que se activaba en su cerebro, él, que no quería el tiempo más que para perderlo, que acostumbraba a caminar sin prisa, que se paraba a contemplar los escaparates, o charlar animadamente con cualquier vecino, se transformaba cuando se acercaba a un semáforo y veía el monigote verde parpadeando. Debía suponerle demasiado estrés el esperar el paso de los vehículos durante unos segundos, por eso se lanzaba al asfalto apurando el paso y la carrera de esos últimos metros en los que sacaba el pecho para romper la imaginaria cinta. Le iba bien, el arqueo final de la espalda propiciaba la esquiva de los retrovisores como un buen recortador esquiva el asta del toro, lástima que hubiera más especialidades compitiendo simultaneamente, el repartidor de pizzas, émulo de campeón del mundo de motociclismo, le convirtió en el último instante en el mejor participante en la competición de salto de longitud.

viernes, 2 de septiembre de 2011

La Dama de Arintero

Atravesando Arintero

Habíamos dejado atrás el cauce del río Curueño, el sol apretaba y la carretera picaba para arriba mientras pedaleábamos en dirección a Arintero, allí comimos bajo los pórticos de su iglesia.

Arintero, pese a ser un pueblo pequeño del norte de León perteneciente al municipio de Valdelugueros, en La Vecilla, cuenta con una gran historia, la de su valiente Dama.

Lo que vas a leer a continuación no es de mi cosecha, es una mezcla de lo está extraído del blog Rincón x Rincón: León y de una semblanza con mucho rigor histórico del General Joaquín de Sotto Montes que he encontrado en la red. La Dama de Arinteros por Joaquín de Sotto Montes.

A mediados del siglo XV surge la historia, leyenda -para muchos-, de esta joven nacida en Arintero.

A la muerte de Enrique IV, y al no dejar éste descendiente legítimo ni heredero directo sube al trono su hermana Isabel "La Católica" en detrimento de su supuesta hija legítima Juana "La Beltraneja"

Algunas de las más importantes familias nobles castellanas pugnaban desde hacía siglos por acrecentar su poder a costa de la monarquía. En este caso la pugna era entre Portugal y Castilla.

Alfonso V, rey de Portugal, tío y más tarde marido de Juana "La Beltraneja", acude en su auxilio. Por su parte, los recién casados Isabel y Fernando, empiezan a enviar mensajeros llamando a las armas a los vasallos leales que salvo excepciones procedían de los ámbitos leoneses y castellanos.

Uno de ellos llegó a Arintero, pequeño pueblo de la montaña leonesa, con el mandato real de que cada casa aportase un guerrero para la contienda.

Juana, una de las siete hijas que tenía el Conde García, hombre de gran honor y lealtad al trono, fue la encargada de comunicar las órdenes del heraldo en su casa.

El Conde ya era mayor para acudir a esta llamada y sólo tenía hijas, ningún varón, por lo que se veía imposibilitado de cumplir con la petición de los monarcas. Pero Juana, viendo la pena de su padre, empezó a urdir el plan de ser ella quien fuese en su representación. Éste, al principio, se opuso; pero Juana consiguió convencerle.

Durante dos meses practicó con su ayuda, quien la instruyó en el manejo de las armas, a soportar el peso de la armadura y dominar la yegua que llevaría.

Ahora había que dar aspecto de varón a la pequeña Juana. Se cree que fue su propia madre quien cortó su larga cabellera rubia, completando la transformación que la convertiría en el caballero Diego Oliveros.

En Febrero del año 1476 se inició el asalto a la ciudad de Zamora y al final de la jornada consiguieron hacerse con el control de una de las puertas principales, permitiendo el paso de las tropas reales.

Conseguida esta victoria, siguieron camino hasta Toro (Zamora), donde el rey de Portugal esperaba con sus huestes. El día 1 de marzo de 1.476, en Peleagonzalo, muy cerca de Toro, se produce la batalla final, sangrienta, con miles de soldados muertos y heridos; entre ellos nuestro 'valiente caballero', quien siempre destacó por su valentía ocupando las primeras filas en los combates.

Existe una anécdota en la que se afirma que cuando Juana de Arinteros luchaba con todo su vigor y arrojo, al tirar una lanza al enemigo que tenía en frente, debido al impulso se le soltó un lazo de la cota o jubón que vestía dejando al descubierto su blanco pecho femenino y siendo identificada como hembra por los guerreros que combatían en su inmediación comenzaron a gritar para dejarse oir entre el fragor de la batalla: ¡Mujer hay en las hueste!

Ante el revuelo, enterado el Rey Fernando exige una explicación. Ella se identifica y él la felicita por su valentía, concediéndole, entre otros, los siguientes beneficios:

-Que en lo sucesivo, el lugar de Arinteros debía ser conocido como el "solar de Hijosdalgo notorios."

-Que todos los de dicho "solar" que se apellidaran Arinteros serían estimados como "Presenteros", y en consecuencia, gozando de todos los bebeficios inherentes a tal dignidad social.

-Que a los mencionados "Presenteros", el Concejo en determinadas fiestas (aniversario de la batalla de Toro y otros días señalados) les invitaría a ricos y apetitosos llantares.

-Que todos los pertenecientes al "Solar de Hijosdalgos" que se ausentasen del lugar para vivir en otra localidad seguirian disfrutando de los beneficios antes anunciados.

-Que ninguna persona ajena al lugar podría morar en Arinteros, si por su condición social o malas costumbres pudiera dañar el buen nombre de dicha localidad.

A la finalizacion de la contienda se pierden los pasos de la heroína, suponíendose que años después se casaría con algún noble asturiano o leonés, aunque hay otras versiones más pesimistas y sangrientas que no concuerdan con la rectitud de los Reyes Católicos según las cuales arrepentidos de las mercedes concedidas a Doña Juana de Arinteros tras la batalla de Toro, envíaron un destacamento en su busqueda para recuperar esos documentos, y como quiera que la heroína se opuso a entregarlos, fue asesinada en la localidad de La Cándana a veinte km. de Valdelugueros.

Más historia que leyenda, los escudos están ahí y existen documentos que acreditan su existencia, así como un retrato suyo en el Museo del Ejercito de Madrid.

Las leyendas del escudo heráldico de la Dama de Arinteros.

"Si queréis saber quien es este valiente guerrero,
quitad las armas, veréis ser la Dama de Arinteros."

"Conoced los de Arinteros
vuestra Dama tan hermosa,
pues que como caballero
fue con su Rey valerosa."


La Dama de Arinteros

jueves, 1 de septiembre de 2011

Otras cosas

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