lunes, 18 de junio de 2012

Por el entorno de Peña Mea. La Ruta.

Sailing to Philadelphia-Mark Knopfler


Tuvimos un buen día, una parte del equipo había hecho la misma ruta unos días antes y aunque libraron la lluvia, la niebla no les permitió ver nada de los preciosos parajes por los que transitaron. Con la fortuna de no encontrar ninguna barricada en el valle del Nalón, (los mineros de Asturias, como los del resto del país están en pie de guerra contra los recortes del Gobierno), nos fuímos hasta Laviana, dejamos los vehículos en el aparcamiento de la piscina municipal y aprovechando la senda que discurre siguiendo el cauce del Nalón nos acercamos en un corto calentamiento hasta Entralgo.

Nada más entrar nos desviamos a la izquierda para seguir durante una buena parte el mismo camino que lleva el G.R. 109, en su 10ª etapa entre Entralgo y Bello. Fue pasar por delante de los indicadores y empezar a subir fuertemente.

 

 

 Laviana, empezaba a verse poco a poco más pequeña

 
 el terreno seguía en dura subida

 hasta llegar a la bonita Campa Felguera, donde hay un área recreativa



y un ganado muy amistoso que se acercaba a comer de la mano

La salida de la Campa Felguera hacia la Collada de Doñango no es ciclable así que descendimos unos pocos metros por la pista por la que habíamos subido hasta enlazar con la pequeña carretera que pasando por Fresnedo llega hasta Les Campes.

 Con su tejo y su capilla tan difícil de fotografiar.

Dejamos atrás Les Campes y seguimos hasta la Collada de Pelúgano. Aunque el día estaba estupendo la temperatura era fresca y ahí con el viento, más.

Vista hacia Aller desde Pelúgano



Abandonamos Pelúgano volviéndo sobre nuestras rodadas y a la altura de la bajada de Doñango cogimos un camino a la izquierda que aunque en un principio estaba muy bien, más tarde se convirtió en intransitable. Más arroyo que camino por él descendimos hasta Cuesta los Valles.


Con un poco de distancia, así se veía Peña Mea

Y la collada de Doñango que se ve  al fondo, en un momento en el que como el camino nos parecía demasiado fácil buscamos algo más difícil


Retornando al camino pronto encontramos lo que buscábamos un camino de cabras

que nos llevó más adelante a una bajada ciclable hasta el fondo del valle

donde después de cruzar la AS-252 y subir hacia Miguelperi descendimos rapidamente hasta Laviana.

37,5 Km para cuatro horas y media de ruta



jueves, 14 de junio de 2012

Por el entorno de Peña Mea

Una salida entre semana, un despejado día de sol para disfrutar de nuestra afición favorita, el mountain bike, me recuerda que todos los que nos subimos a una bici de montaña estamos en deuda permanente con Gary Fisher. Incluso los que nunca han oído hablar de él.

Gracias, Gary.








Caro Emerald- Back it up

miércoles, 6 de junio de 2012

Mi cielo estrellado


Me alimenta el alma
rodar por sus mares verdes,
descuento de la espera
que otros cielos aguardan.

Paint the sky with star - Enya

martes, 29 de mayo de 2012

La peregrinación que no fue

No tenía el día para la peregrinación así que me conformé con acompañar a los "atletas" hasta Amandi. Los bomberos de Gijón siempre eligen el mes de mayo para su ruta betetera hasta Covadonga y aprovechando la invitación de "el Cuerpo" compartí con ellos las primeros buenos kilómetros de la ruta aun a sabiendas de que me perdía lo mejor. ¡Otra vez será!




viernes, 25 de mayo de 2012

Una casa en blanco y negro

La imagen no vale más que mil palabras, el color no te dirá nada de la casa vacía, ni de las risas, ni las canciones, tampoco de los juegos... los años no la han hecho mejor, porque está muerta, guarda como un panteón los ecos de tiempos felices. Hay carreras de niños como ratones sobre la madera del primer piso y un agujero en el suelo donde se puede espiar lo que se hace en la cocina. En la salita una pequeña televisión se pone a rayas porque es masoquista y le gusta recibir de vez en cuando un manotazo en el costado que, como no puede ser de otra forma, devuelve la imagen en blanco y negro.


Sobre la pared pintada de cal quedan las marcas de las pelotas de tenis y resuenan los balones; alguno suena de otra manera al romper un cristal ¡Cosas de niños! Y no hay agua caliente, pero no importa, hay ollas lo bastante grandes y cazos lo bastante pequeños para rociarte la cabeza hasta lograr un buen aclarado. En ese lugar que ahora no dice nada, todos los días eran fiesta.


Me gusta más esta foto aunque fuera hecha en blanco y negro, está llena de colores y a pesar del tiempo los recuerdo tan bien que creo que podría pintarla con toda precisión.

lunes, 21 de mayo de 2012

Sobredosis inocente

No importa que la ciudad sea desconocida, tampoco importa que sea una gran ciudad, al final todas son iguales y sé donde buscar. Me bastaron un par de preguntas para llegar hasta él, todos los caminos conducen a Roma.
-¿Qué tienes?- pregunté.
Me miró como si fuera un bicho raro y me puso en la mano dos pastillas que no me quiso cobrar. -Es lo que necesitas, ya volverás-, dijo. 
Cerré la puerta de la habitación del hostal y las pasé con un trago de agua. Tres días de hibernación. Tres días pasados en un sueño profundo y tan reparador que al despertar me costó reconocerme ante el espejo. No había ojeras, ni apenas arrugas. Volví.
-Bien, esto es otra cosa.- Me dio otro par de pastillas y se negó a venderme más pese a las súplicas.
Y cada vez mejor, y cada vez más joven, preguntándome donde estaría el cuadro que envejecería por mi. Hasta que un día al volver a ver al hombre...
-Vengo por lo de siempre.
-Lo siento chico, pero yo me marco mis propios límites, no tengo nada para niños.- Y me despidío con un pellizco en el moflete.

Dinah Washington- Mad about the boy

viernes, 11 de mayo de 2012

Sway


Con el vaso de licor en la mano Dean Martin cantaba Sway con la seguridad de quien está en lo alto,  el vaso no era más que un adorno, Dean apenas bebía. Markus Haider, miembro de los Gang Guys, canta muy bien con la pose robada del imitador, pero ni el vaso ni el humo que sale de su cigarro le sirven para ser lo que le hubiese gustado ser, un auténtico miembro del Rat Pack.

El vídeo en blanco y negro es reciente, y las enfervorizadas e histéricas fans, lo fueron, pero de otro. Aun así a quien no le gustaría ser capaz de cantar como él.

lunes, 7 de mayo de 2012

El hombre de los ojos azules


El hombre de los ojos azules tocaba un banjo invisible. Su mano izquierda se deslizaba arriba y abajo punteando las cuerdas del mástil mientras la derecha, ausente de púas, reproducía el baile de una araña sobre su barriga. -Toco tan rápido como Jim Mills y cuando quieras lo verás, he tocado la balada de Jed Clampett cientos de veces- me decía con tal convicción que nadie se hubiese atrevido a dudarlo. Y seguía. -Tienes que escuchar a Lester Flatt y Earl Scruggs, a los Osborne Brothers, tienes que escuchar Foggy Mountain Breakdown y Fireball Mail, tienes que escuchar...-.Y mientras me alejaba, continuaba oyendo su voz: "tienes que escuchar a Bill Monroe". Seguía, seguía sin fin.

Otras cosas

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