domingo, 24 de noviembre de 2013

Transnevada. Etapa 5. Trevélez - Mulhacén - Refugio de Poqueira.

Como decíamos ayer...

Saliéndonos un poco de lo que sería una Transnevada al uso y añadiendo un poco de picante por eso de darle un punto más, habíamos decidido, a propuesta de Javi que es el que nos aprieta las clavijas, acometer una de las cumbres importantes de Sierra Nevada durante nuestra travesía, si no las dos, el Veleta y/o el Mulhacén. Al Veleta no se podía llegar, el paso en bicicleta no era posible por quedar la pista interrumpida por un nevero. Era la información que teníamos y que unos bikers nos confirmaron en nuestra llegada a Trevélez el día anterior, para el Mulhacén no había impedimento así que quedó fijado el objetivo para la mañana siguiente.

Madrugando, como siempre, y asomándonos a los balcones para ver con las primeras luces del alba a los arrieros pasar, empezamos el día. Dejábamos atrás Trevélez a 1476 m. de altitud para coronar el Mulhacén a 3482 m..

La primera parte del día seguía el trazado de la Transnevada y discurría por terrenos llevaderos. La salida de Trevélez fue en ascenso y después se fue suavizando alternando terrenos llanos y bajadas suaves. El torrente del barranco de la Bina se llevó hace algún tiempo la pista y le dio un atractivo especial a ese paso que resulta menos complicado de lo que parece ante los ojos. La variante que nosotros incluimos y que sin duda recomiendo a todo el que se anime con esta vuelta a Sierra Nevada consistió en aprovechar la pista que sube desde Capileira al Refugio de Poqueira y que se constituye en una de las rutas de día que permiten adentrarse en el Parque Nacional.



Saliendo de las estrechas calles de Trevélez.


Éste es el paso del barranco de la Bina, la pista está acondicionada con un par de rampas con bastante inclinación que desde arriba se veían complicadas.


Con determinación y arriba...

que todavía quedaba mucho por delante.
Siguiendo la pista hasta el enlace con la que asciende de Capileira.


Directos a la sierra. La pista es una carretera sin asfaltar y hasta hay un microbús que acerca a la gente hasta el Alto del Chorrillo, lugar que ofrece una vista desde Trevélez desde el alto. Un poco más adelante se encuentra una encrucijada de caminos que van al refugio de Poqueira, al Mulhacén y al Veleta.
Por la pista seguimos hasta llegar a la barrera del Parque, con el guarda charlamos un poco.
Y aprovechamos para sacarnos una de grupo.
Javi y un servidor con la vista puesta en el Mulhacén.

Carlos, Javi y Jose posando en el Alto del Chorrillo. Abajo se ve Trevélez.

A la izquierda al refugio de Poqueira, de frente hacía el Veleta y por el sendero de la derecha al Mulhacén.
En la subida al Mulhacén la fuerza de Carlos y la técnica de Javi se imponen y quedamos divididos por parejas en el ascenso. A los Joses se nos hizo muy largo.

Un gran nevero atravesaba el camino.
Y el terreno era un caos de piedras que hacía difícil subir sobre la bici.



Al fin, la recompensa, estábamos todos en la cumbre.


Levantando nuestras bicis con las pocas fuerzas que quedaban.
Carlos, en lo más alto. Pocas bicis han podido tener mejor estreno que su MMR.

Y la foto de grupo haciendo patria.
Vistas impresionantes a todos lados, éstas hacia el Veleta.
Y un rápido descenso hasta el refugio de Poqueira donde pasaríamos la noche.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Transnevada. Etapa 4. Posada de los Arrieros- Trevélez.

En la mañana del cuarto día nos despedimos del afortunado alojamiento de Posada de los Arrieros. El cielo, como siempre, completamente despejado, ya se veía que el sol no iba a darnos tregua. Comenzamos bajando por la carretera del Puerto de la Ragua, no esperábamos tener el desvío de la pista tan pronto y nos pasamos de largo pero enseguida nos dimos cuenta y retomamos el camino correcto. Habíamos puesto los cortavientos pensando en un descenso más largo y en el fresco de primera hora pero ni una cosa ni la otra, calor desde el primer momento.

Ya en la pista afrontamos la larga etapa que nos llevaría hasta Trevélez, 80 kms. por un terreno fácil que alternaba bajadas y subidas tendidas, un pronunciado descenso hasta Juviles, donde hicimos un alto para comer y resguardarnos del calor abrasador, y el tramo final por carretera hasta Trevélez. Nos alojamos, muy bien, en el hotel La Fragua I, que tuvimos para nosotros solos.

Los rutinarios preparativos de partida.

Coger agua en todos los puntos donde es posible y desde la salida es importante.

Nos despedíamos de la carretera del Puerto de La Ragua para entrar en subida por la pista forestal.


Mucho calor y subidas tendidas e interminables.

Posando en la pequeña Área Recreativa de Las Chorreras, dónde sólo había una mesa. 


Rebaños al sol

y a la sombra.

Asomándonos a Cádiar en la bajada hacía Juviles que nos quedaba más a la derecha.

Un merecido descanso en el Bar de Susi, en Juviles.

Y rellenando los bidones a la salida del pueblo. Con ese agua se podía hacer té, pero no importa.

El último tramo por carretera, mucho más llevadero de lo esperado.

Y la primera vista de Trevélez.


Unas fotos desde el mirador que hay a la entrada.

Y el río desde el puente que da acceso al pueblo.

Precioso pueblo de calles estrechas y encaladas y... ¡Vaya cuestas!




Y para finalizar el día un merecido homenaje en el restaurante La Fragua.



domingo, 25 de agosto de 2013

Transnevada. Etapa 3. Cortijo Lorenzo (Carretera a Abrucena)- Posada de los Arrieros.

Para esta etapa según se realice en verano o invierno hay dos posibilidades, la ruta de verano sube a cotas más altas y una vez arriba el terreno es muy favorable; la de invierno no alcanza tanta altura pero a cambio es más larga y de perfil más irregular. Nosotros como es lógico nos fuimos por la ruta de verano.

Como todos los días procuramos no salir muy tarde, el sol madrugador enseguida quería coger la vertical. A las ocho estábamos dando pedales para retornar a la pista que habíamos abandonado el día anterior, la primera parte de la etapa sería en ascenso continuo, en total cinco horas de subida que se dividieron en tres que fue lo que nos llevó llegar hasta el área recreativa de Collado Espino y dos más hasta ganar el alto de la sierra. Las pistas seguían siendo buenas y los desniveles constantes y no muy altos lo que nos permitía rodar a un ritmo regular sólo interrumpido por las paradas para admirar el paisaje o para coger agua en las pocos sitios donde esto era posible.

Fue increíble ver como sin darnos cuenta la mole de Sierra Nevada que se elevaba siempre a nuestra derecha pasó a estar a la altura de nuestras ruedas.

Otra etapa con final importante que acabaría teóricamente en el Puerto de la Ragua pero que por temas de alojamiento hubo que prolongar con mucha suerte (siempre en descenso), hasta Posada de los Arrieros, abierto porque tenían campamentos de verano y nos dieron cobijo. De no tener la fortuna la siguiente opción es Bayarcal y al día siguiente remontar por carretera hasta el enlace.

Las primeras pedaladas del día entre sombras efímeras.


Panorámica desde el mirador de Haza Ribera, con Abrucena en el centro.
La fuente de Paredes muy al principio de la etapa y el último punto claro de agua. Hacía el final de la etapa encontramos un arroyo poco antes de empezar el descenso hasta el Puerto de la Ragua.


En el Área Recreativa de Collado Espino, rodeados de barbacoas que está prohibido encender por motivos de seguridad evidentes. Cosas que no se entienden.

Retomando la subida un momento de duda con el sendero que va por la derecha y que pertenece al Sulayr. Nosotros de frente, como estaba señalizado.



Desde el Mirador de la Loma de la Pandera, mirando de tú a tú al Mulhacen y Veleta.

A partir de ahí ya no hubo más que subir y rodamos por pistas cómodas a una altitud de 2400 m.


Las sombras siempre escasas.

Y para algunos la preceptiva siesta.


Atravesando un canchal de pizarra.



Descendiendo al Puerto de la Ragua.



Una parada en el Puerto desde donde sólo quedó descender unos kilómetros por carretera hasta Posada de los Arrieros.

El destino, Posada de los Arrieros, un buen alojamiento del que nos pudimos aprovechar por tener campamentos de verano, de no ser por ello nos lo hubiésemos encontrado cerrado obligándonos a seguir bajando hasta Bayarcal y teniendo que remontar al día siguiente.

Otras cosas

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...