miércoles, 12 de diciembre de 2012

VI Concentración Santa Bárbara 2012

El domingo día 2 de diciembre, después de perder la cuenta de los días que llevaba lloviendo el cielo dio un respiro y me fui con Javi hasta Mieres para participar en la VI Concentración Santa Bárbara, ruta para btt organizada magníficamente por el grupo Los Sobraos, un ejemplo de lo bien que se hacen las cosas cuando hay ilusión. Allí nos encontramos con Janjun, y sus amigos: Dani, Javi, Sergio y Pablo.


Mañana muy fría, control de firmas, abono de la inscripción y un café antes de empezar a dar pedales. Primeros kms para desentumecer y enseguida para arriba. Con el frío que hacía veía a un par de machotes con el culotte corto y alucinaba, pero estamos en el norte y, aunque pocos, todavía hay paisanos.



El frío duró hasta que se acometió la primera rampa, subida constante pero muy llevadera que discurrió por La Raíz, Rozada de Bazuelo y Salto del Agua en dirección al Picu Polio aunque sin llegar hasta él. La subida tuvo de todo: hormigón, asfalto y caleya, pero siempre con buen grip.


 





Con Janjun y Javi, detrás la Sierra del Aramo.

 Sergio, Javi, Janjun, Pablo, Dani y un servidor.

Cuando acabó la subida aprovechamos para hacernos unas fotos con la Sierra del Aramo como foto cool. El resto de esta primera parte de la ruta hasta el avituallamiento en el Pozo Espinos fue de disfrute total, terreno muy favorable, mucha bajada y estrechas trialeras cubiertas de hojas. Esperábamos encontrar un barrizal y no fue así.




Tras el alto, donde se agradeció el café caliente, el sandwich, la fruta y las fotos, nos ponemos en marcha hacía la otra parte del valle de Turón. Una buena rampa nos devuelve el calor al cuerpo y la ruta prosigue por un terreno entretenido con subidas y bajada.






Así hasta llegar al fondo del valle donde tras el reagrupamiento marchamos de vuelta hacia Mieres siguiendo la senda fluvial. Al final casi 40 Km. de buena ruta y muy buen ambiente.

En el parque aún nos quedaba recoger un detalle, un bollu preñau y una botella de vino, antes de dar manguera a las bicis y pasar por el polideportivo a por una buena ducha. Pero la buena organización de Los Sobraos aún nos ofreció más (nunca una inscripción de 18 € dio para tanto), y nos dirigimos al Llagar de Baiña donde nos sirvieron entre otras cosas un pote asturiano de auténtico escándalo.

Ni que decir tiene que el año que viene trataremos de repetir.

Las fotos de esta entrada no son sólo mías, una buena parte están extraídas de la web de los Sobraos de Mieres.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Eloise

No sé que pensaría Barry Ryan de la versión de Eloise de Tino Casal, pero tenía sólo dos opciones: sentirse orgulloso, o morirse de envidia.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

People have the power



Soñaba Patti que el pueblo tenía el poder. A mi el poder, me produce repulsión y ganas de marchar a las montañas para quedarme a vivir allí para siempre como un eremita. Poder. Podre, se escribe casi igual, ojalá nadie tuviera poder sobre nadie.




jueves, 15 de noviembre de 2012

I got my soul

Siempre tuve muy presente la suerte de nacer en un país desarrollado en un momento en que las guerras van quedando lejos en el tiempo o en la distancia, pero como la felicidad no es para siempre, uno, que no tiene los ojos cerrados ve con tristeza como las cosas cambian, y muy rapidamente, y como la sociedad del bienestar se transforma en la del malestar. A ver cómo acaba todo esto...

De momento me quedo con Nina Simone y su Ain't got no/I got life, hay que ser positivo.

 


jueves, 8 de noviembre de 2012

El Invierno del Mundo



El Invierno del Mundo sólo me llegó al otoño. Dos años de espera para leer la segunda parte de la trilogía de Ken Follet sobre el siglo XX y no más de dos semanas para volver a quedar con ganas de más. Otra vez la espera.

La segunda entrega abarca el periodo que va desde 1933 con el auge del nazismo hasta 1949, en tiempos ya de la Guerra Fría*. En el medio, el invierno del mundo (creo que el título fue bien escogido). Sólo la segunda guerra mundial se cobró sobre 60 millones de víctimas mortales, en España la Guerra Civil fue, como todas las guerras, una tragedia que sumó decenas de miles más.

En esta parte la segunda generación de las familias que protagonizaron la primera es la que lleva el peso de la novela, sus vidas se entrecruzan con esa habilidad tan de Follet en una sucesión de amores y dramas que arrastran a los personajes a todos los lugares donde se decidió la historia. Nunca falta alguien próximo a La Casa Blanca o el Kremlin, a Berlín o Pearl Harbour, siempre hay alguien que te acerca a los hechos que cambiaron el mundo. El pogromo, la violencia extrema de quien quiere imponer sus ideas por la fuerza, la crueldad del Stalinismo, la bomba atómica... todo está en mayor o menor medida en el interior del libro para que el entretenimiento no esté reñido con el conocimiento.


*La Guerra Fría me trajo un recuerdo de hace unos años y de una curiosa conversación con alguien más joven que nos llevó al término en cuestión. Fue sorprendente para mi descubrir que él no sabía que era eso de la Guerra Fría, parecía que no lo hubiera escuchado nunca, así que con naturalidad, no exenta de escepticismo, le expliqué como después de la Segunda Guerra Mundial el mundo había quedado configurado en dos grandes bloques: el capitalista, liderado por los Estados Unidos y el comunista, liderado por la U.R.S.S.(supongo que las letras le sonarían de verlas en alguna camiseta de deporte con aire retro), aquel día, estoy seguro, él se marchó para su casa con la felicidad que da la ignorancia y yo con la decepción de ver que de todo el dolor que hubo en el mundo a muchos no les llegó nada.

Feliz lectura.

viernes, 26 de octubre de 2012

El Siete

El miércoles no resultó ser el mejor día de esta semana pero al menos el agua nos respetó. El día anterior, Armando, Fran, Carlos, Jesús y el que escribe nos habíamos puesto de acuerdo para ir hacia las Ubiñas.

Con buena temperatura salimos de Tuiza en dirección al Meicín. El cielo estaba cubierto y por momentos muy amenazante, y aunque al final  apenas nos mojamos hubo que abreviar las paradas.

 Desde el aparcamiento una mirada atrás a la Mesa

Y sobre Tuiza recortándose el perfil de Peña Ubiña, el Cuetu Les Cabres, la Puerta del Arco, Los Castillines y el Portillín.
 Como siempre la vista de Peña Ubiña y el rombo que forma con la salida del valle. Una imagen espectacular.
 Saliendo a la vega del Meicín

 La vista del refugio y el Collado de Terreros

 
En el Meicín nos dividimos en dos grupos: Armando, Carlos y Fran continuaron hacia Peña Ubiña y Jesús y yo decidimos hacer algo distinto y nos enfocamos hacia la Horcada del Portillín.

 Pasando por la fuente del Ballao

 Afrontamos la subida hasta la horcada que se ve al fondo.

 El refugio que se iba haciendo cada vez más pequeño.


A la salida de la horcada y con muchísimo viento salimos a los jous de Cueva Palacios. A la derecha la mole de Peña Rueda.
El Portillín, el Siete, el Crestón del Pasu Malu y los Fontanes a la derecha.


 Avanzando bajo los contrafuertes del Portillín llegamos a la Pasada del Siete.

 Y nos introducimos en ella

 A la salida de la Pasada del Siete. Al fondo Los Portillines.


Para acometer la subida del Siete descendemos unos metros hasta encontrar unos jitos que nos guían y después de unas trepas sencillas, y ayudándonos en muchos sitios de las manos, llegamos a un terreno mucho más favorable...


 que nos saca a la vertiente leonesa y sin dificultad a la cima.

Hacia el Sur Peña Ubiña donde estaban nuestros compañeros que habían subido por la Canal de la Fana. Después nos contaron que cuando salieron al Collado de Terreros casi no se podía ni caminar del viento que hacía.

 En la cumbre del Siete. Detrás el Crestón del Pasu Malu y a la derecha los Fontanes.

 Siguiendo con la exploración y sin pararnos mucho porque el día amenazaba agua, bajamos por la parte asturiana en dirección a la Puerta del Arco.


 Nos metemos en esta pequeña canal...

 y al resguardo del viento y con la vista en Torrebarrio paramos a comer.
Al final nos echó la lluvia, aunque no fue a más.

 El descenso lo hacemos por los jous de La Cabra y el Valle de Covarrubia

 Una buena pedrera en Covarrubia. Abajo el Refugio del Meicín, que estaba cerrado.




  
Llegamos practicamente a la vez al Meicín y desandando el camino volvimos a Tuiza disparando nuestras cámaras al colorido bosque de la Vallina Negra. Una buena mañana después de mucho tiempo de parón. ¡Así estoy de agujetas!



Otras cosas

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