viernes, 31 de diciembre de 2010

Pasen y vean






Así son los blogs, yo fui el último en enterarme. Como no soy de este mundo ni de ninguno, normalmente las cosas me las tropiezo. Con los blogs pasó lo mismo. Ahora que el mio empieza a andar solo, voy notando como crece poco a poco, como cambia, como va madurando, haciéndose más fuerte, forjándose un carácter. Descubro también en los demás lo que yo ya había experimentado en mi mismo, que cada blog es un mundo y que en el mundo somos muchos y muy distintos, y que por eso, yo que paso por unos cuantos, sólo me quedo en alguno, y cuando lo hago es porque me doy cuenta de que la persona que lo escribe en el fondo o en la superficie se parece a mi.

Tengo la impresión, creo que acertada, de que la mayoría de los que una vez me visitasteis, por azar o no, y luego os habéis quedado, lo haceis también por eso, porque sois un poco como yo, y eso además de no me parecer malo, me hace muy feliz. Con vosotros me siento muy bien acompañado. ¡¡Feliz 2011!!

jueves, 30 de diciembre de 2010

Son buenas fechas...




Son buenas fechas para regalar un libro, o pedir que te lo regalen, o regalártelo tú mismo (esto último es lo que yo suelo hacer). Hace unos días finalicé la lectura de "La Caída de los Gigantes", la novela de Ken Follet que se alza en pilas por las librerías y centros comerciales convirtiendo la sección de lectura en un pequeño Manhattan. Como esperaba, las mil páginas se me han quedado cortas y he ralentizado su lectura a medida que me aproximaba al final porque me daba pena acabarlo. Como forma parte de una trilogía, "The Century", sólo me resta esperar a que se ponga a la venta la segunda parte para ver como sigue la vida de los protagonistas. La novela ha sido una buena forma de repasar la historia del primer cuarto del siglo XX. Sus personajes a pesar de ser de países distintos como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Rusia, han cruzado sus vidas y sufrido, muchos en primera persona, las penurias de participar en una guerra tan cruenta como fue la Primera Guerra Mundial. Sobre todo se aprecia mucho rigor histórico y aunque la guerra se hace larga, más larga se hizo para los que la padecieron, diez millones de muertos, son muchos muertos. Recomendado.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

el rey, con minúsculas.


Los reyes magos son magos de verdad, yo como no lo soy, ando desbordado. A ello contribuye que el cartero no me hace llegar las cartas, ignoro la razón. Así que me veo recorriendo calles, y subiendo y bajando escaleras, me veo tropezando con cientos de reyes magos que cargan con sus regalos, me veo deambulando por el centro de la ciudad asomándome a curiosear en las tiendas, me veo afanándome en tratar de acertar: con el gusto, con el tacto, con la talla, con el color y, aunque suene materialista decirlo, con el precio.

Mi consuelo es el mismo que el tuyo, el del mal de muchos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Dibuja la noche



Dibuja la noche
su luna en creciente,
todas parecen iguales,
hoy es diferente.

Se abrió un abanico,
naipes sobre el tapete,
todos parecen iguales,
uno es diferente.

No te reconocen,
pocos pueden verte,
todas son iguales,
tú eres diferente.

Soy la carta marcada
mezclada entre la gente,
todas son iguales,
yo soy diferente.

Nocturno para piano y violín- Chopin

lunes, 27 de diciembre de 2010

¡Vaya frío!


Hubo frío, buenos amigos, risas, nieve, el belén y la marimorena... Que fría fue la Mañanabuena, incluso alguien planteó la posibilidad de cambiarla de fecha. Pero no sería lo mismo, nos parecería raro y el cava tendríamos que llevarlo en nevera. Sin embargo ahora no, la sidra champanada estaba a la temperatura óptima y nosotros como si nos hubiesemos introducido con ella dentro del frigorífico.

Fermín, la próxima vez habrá que llevar los langostinos pelados.

Turonman, llevó nuestro Belén recortable.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Hoy es mañanabuena

Esta mañana me la pasaré dando pedales en compañía de buenos amigos. Cumpliremos con la tradicional marcha de mañanabuena hasta la Peña de Los Cuatro Jueces, punto más alto del concejo de Gijón y vértice de encuentro con los concejos de Villaviciosa, Sariego y Siero. Degustaremos como si estuviésemos delante de una buena mesa, los langostinos, los dulces típicos y la sidra champanada y seguramente bajo la lluvia y muertos de frío, brindaremos y cantaremos el villancico que algunos de mis amigos repechinos han hecho para que no nos falte de nada, ni canción, ni belén, ni villancico. ¡que suerte tener amigos así! Gracias a Roberto, Seve y Alberto.





miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un buen consejo


Este es un buen día para dar un consejo heredado y vuelto del revés. Gracias a él estoy curándome de un mal que padezco desde pequeñito y que además es hereditario y contagioso. Afortunadamente no es grave y está en vías de solución. Me llegó el remedio de tierras lejanas como brebaje de chamán, y seguí las instrucciones como si me las hubiera dado un buen doctor. Ahora ya no me paso las horas buscando por casa las llaves, ni la cartera, ni el móvil. Sí, todo en mis manos era susceptible de perderse durante un tiempo, las cosas desaparecían y aparecían como si viajaran de una dimensión a otra, pero ahora, antes de dejarlo todo por cualquier rincón, recuerdo el consejo y siempre me pregunto: ¿Dónde van las cosas? y me respondo: siempre en el mismo sitio. Así de simple y así de útil.

Estoy seguro de que te gustará la flor.

martes, 21 de diciembre de 2010

El jamón

No soy un anciano decrépito, no tengo la espalda encorvada, ni una canosa barba a modo de babero pero las cosas han cambiado mucho desde que era niño y guardo algunos recuerdos.

En las calles en las que jugaba de pequeño apenas pasaban coches, no había peligros, todos nos conocíamos y todos nos conocían, un privilegio por haber nacido en el viejo barrio de pescadores, en la vieja y originaria Gigia. En aquellos días en los que el mundo se reducía al entramado de calles que cada uno disfrutaba alrededor de su casa y en los que salir al extramundo era ir cada día hasta el colegio, que quedaba a unos pocos metros del Ayuntamiento, sólo tengo el recuerdo de dos personas que por su exotismo destacaban entre el resto.

Gijón es una ciudad abierta al mar y con un puerto importante, así que no era difícil encontrarse con marineros de otros paises, pero fijos residentes que yo conociera en mi infancia, sólo recuerdo dos, un chino y un marroquí. El chino se casó con una nativa y vivió en la gijonesa plaza de la Soledad, su casa estaba pegada a la de mis bisabuelos, regentaba un mesón en la planta baja y fabricaba farolillos y adornos de papel que lucían muy bonitos en las fiestas del barrio y durante el resto del año en el corredor de su casa. Un moro frecuentaba el barrio por aquel entonces, vestido con la tradicional chilaba se dedicaba a la venta ambulante, iba por las calles y los bares portando su muestrario de relojes, pulseras, bolígrafos y cosas por el estilo. Le llamábamos Chomil porque con él siempre había que regatear y cuando le preguntaban el precio de algo, él respondía a todo: "chomil, chomil". Chomil era simpático y lucía una dentadura enorme como la de un camello. Mi amigo Roberto solía bromear con él, cogía una bandeja de pinchos de la barra del bar de su padre y se la ofrecía a Chomil diciendo: ¿Chomil, un poco de jamón?¿Un poco de chorizo? y Chomil salía corriendo y detrás de él Roberto hacía lo propio con la bandeja en la mano, nos reíamos mucho. ¡Que tiempos!

A Chomil nunca se le hubiera pasado por la imaginación denunciar a nadie, como han hecho los padres del niño musulman que se sintió ofendido porque el profesor utilizó como ejemplo para ilustrar una lección la curación de un alimento tan español como un jamón. ¡Que tontería! una cosa es que no lo coman, pero que no se nombre ya es rizar el rizo. Ya me imagino lo que hubiese pasado en mi colegio de haber ocurrido una gilipollez semejante, todos hubiesemos empezado a decir: ja-món-ja-món-ja-món-ja-món-ja-món-ja.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El extraordinario caso de Jacinto Salvia

Habían transcurrido varias horas pero la calle seguía llena de curiosos, marchaban unos y llegaban otros, se paraban y escuchaban en corro la explicación del suceso. Siempre la daba el más tonto, demasiadas teleseries de detectives. Las cámaras de televisión se habían hecho un hueco desde el primer momento y hasta alguna había hecho conexiones en directo con el telediario. Los micrófonos asaltaban a los vecinos y aunque algunos se mostraban huidizos, no faltaban voluntarios para salir en la tele. Algunos como buenos extras tenían frase, y otros se conformaban con pasar por el fondo de las imágenes y saludar. No tengo nombre para denominar a los de esta subespecie.

-Dígame, ¿Conocía Vd. al fallecido? - El locuaz entrevistador preguntaba con voz impostada a una señora de mediana edad que vestía mandilón y zapatillas.

-Sí, si, le conocía, mi hija y mi yerno eran vecinos suyos, viven justo encima.

- Cuénteme ¿Cómo definiría Vd. a esta persona?

-Pues mire, a mi me parecía una persona muy normal. Siempre daba los buenos días. Muy normal, muy normal. Nunca hubiese sospechado que fuera a acabar así.

-Bueno, bueno, pues permítame que le diga que eso de dar los buenos días, muy normal, muy normal, no es.

-Ya, tiene razón, ahora que lo pienso eso no es muy normal, ¡Uy! me estoy acordando ahora de un día que me vio llegar cargada con una bolsa al portal y me la subió hasta casa de mi hija.

-¡Que barbaridad! ¿Eso no la hizo sospechar? Con esos antecedentes ya se veía que el hombre no estaba bien. Quizás se podría haber evitado que hubiese hecho algo así.

-Ya, pero quien lo iba a pensar.

Un despistado dejó caer la pregunta sobre un grupo que miraba hacia arriba con los ojos puestos en la fachada. - ¿Qué ha ocurrido?

Respondió un enterado con la misma seguridad que lo haría el comisario de la policía- El del tercero. ¿Ve allí, donde están las macetas? Las flores eran la clave.


Dos días antes Matilde Menta había llamado con insistencia a la casa de su vecino y amigo, don Jacinto Salvia, ante la falta de respuesta, telefoneó preocupada a la policía. Jacinto nunca abandonaba su casa sin avisar y mucho menos faltaba a su diaria cita con la Sra. Matilde para tomar el té de las cinco. La policía se personó en el número 33 de la C/Magnolia y aporreó la puerta, sin esperanzas de hallar respuesta, en el tercero izquierda. Unos minutos después y con la ayuda de los bomberos accedieron al interior de la vivienda fracturando el cristal de la ventana que daba a la calle. Cuando entraron descubrieron que la casa de don Jacinto era un auténtico jardín, había flores por todas partes. Avanzando con cuidado pasaron de puntillas entre el sinfín de macetas esparcidas en aparente desorden por la habitación y siguieron por el pasillo, al llegar a la cocina se sobresaltaron al encontrar el cadáver de don Jacinto Salvia. Don Jacinto fue descubierto boca abajo en medio de un gran charco de agua, delante tenía una maceta con un rosal enano y a su lado un periódico abierto por la página de las esquelas, no había signos de violencia y la vivienda estaba en orden. Como era costumbre en don Jacinto el pestillo estaba echado por dentro y las ventanas cerradas, lo que descartaba que hubiese accedido a la vivienda alguien del exterior. Todo apuntaba a una muerte natural, y así se hubiera tratado de no ser porque no había explicación aparente al charco que había en el suelo de la cocina. No había fugas de agua, ni mangueras, ni vasos, ni botellas, ni regaderas. Nada. Así que la aparente muerte natural de don Jacinto se volvió investigación criminal y la casa se llenó de gente que hacía equilibrios pasando como bailarinas de ballet entre azaleas, jazmines, gardenias, geranios... la lista parecía interminable. La policía científica hizo la última foto de don Jacinto Salvia en un poco favorecedor decúbito prono, recogió huellas y toda clase de muestras y después, con la autorización del Juez y el visto bueno del médico forense, los empleados de la funeraria procedieron al levantamiento del cadáver.

La expectación estaba justificada, era un caso único. Por la mañana la policía había dado una rueda de prensa en la que anunciaba la resolución del caso. Los resultados de la autopsia desvelaron el misterio y pusieron en primera plana de la actualidad el extraordinario caso de don Jacinto Salvia. La rápida investigación concluyó que el pobre hombre murió deshidratado al no poder controlar el llanto. El charco no era de agua, si no de lágrimas. La hipótesis de la policía concluyó que don Jacinto Salvia era un demente que creía que las plantas crecían más bonitas si las regaba con sus lágrimas. De los testimonios recogidos por los investigadores, en los que fue vital la colaboración de la Sra. Matilde y de don Narciso, el tendero de la esquina, se dedujo que al principio utilizó el viejo truco de picar cebolla hasta que con el tiempo fue perfeccionando la técnica y sólo necesitaba para llorar motivos tristes, las lágrimas brotaban prácticamente solas, bastaba un pequeño repaso a las esquelas, o como atestiguó su vecina Matilde, ver el culebrón de la tarde para empezar a llorar descontroladamente. El fatídico día que fue incapaz de frenar el llanto, Jacinto se murió deshidratado y de pura tristeza. Extraordinario.

viernes, 17 de diciembre de 2010

¿Quién eres?


No te conozco ¿Quién eres?
Te escondiste detrás de tus ojos verdes
mientras el sol se despedía hasta mañana,
pintando de rojo los cielos,
y más que verte te adiviné,
espectro del ángel caído.
Difuminada silueta apareces
tras las fuentes de luz cegadora
de tus ojos verdes.
Ojos verdes hechiceros,
ojos profundos, ojos serenos,
ojos que hipnotizan, que atraen,
como las aguas del lago esmeralda
donde duermen las náyades,
donde se asoma sin dudar el nadador suicida,
que se desnuda, que salta,
que se consume en el río de lava,
en el magma ardiente
del volcán oculto, latente,
que se esconde detrás de tus ojos verdes.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Del jardín sin flores


Ayer me detuve durante un tiempo en el Jardín de las Víctimas del Terrorismo. Es un jardín extraño, lo llamaron jardín pero no tiene flores, tan solo es una porción de cesped en la que se alza solitario un olivo. Poco parece un árbol para tantas víctimas, debería haber uno por cada una. Uno por cada víctima del terrorismo, de las guerras, de la sinrazón, de la injusticia... debería haber bosques enteros llenos de árboles que acogieran sus almas, y les hicieran sentir que la vida es mas larga.

Creo que a esta entrada no le viene mal el Imagine, de John Lennon.



Imagine there's no heaven.
It's easy if you try.
No hell below us,
Above us, only sky.
Imagine all the people
Living for today.

Imagine there's no countries.
It isn't hard to do.
Nothing to kill or die for,
And no religion too.
Imagine all the people
Living life in peace.

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one.
I hope someday you'll join us
And the world will be as one.

Imagine no possessions.
I wonder if you can.
No need for greed or hunger.
A brotherhood of man.
Imagine all the people
Sharing all the world.

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one.
I hope someday you'll join us
And the world will live as one.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

La odisea del tubeless

El domingo, un corte en la cubierta delantera del compañero Samuel me sirvió para entrar en una dimensión desconocida, el mundo del tubeless. Sí, las bicicletas también pueden llevar neumáticos de ese tipo, sin cámara, como los de los coches y las motos. Creo y corríjanme si me equivoco, que las llantas pueden ser de diseño exclusivo para el montaje de este tipo de cubiertas, o mixtas, lo que en caso de una incidencia como la del pasado domingo resulta providencial.

La odisea del tubeless.

Las tubeless nunca pinchan, pero ninguna rueda está libre de sufrir un corte.

Está claro que soy un clásico, todo me resulta demasiado moderno. La primera sorpresa fue descubrir que un cierre rápido, esa llave que con sólo abrirla te permite sacar la rueda de la bicicleta sin necesidad de utilizar la llave inglesa, lo puede ser sólo en apariencia, y el que sujetaba la rueda de Sam a su potente horquilla Fox, lo es, es rápido en apariencia, porque en su interior oculta en realidad, un hasta ahora para mi desconocido sistema de carraca, que no sé muy bien para que sirve, pero que de mano ralentiza bastante la operación. Ya con la rueda fuera, los desmontables, esos utensilios tan prácticos que sirven como su propio nombre indica, para desmontar la cubierta de la llanta, empezaron a retorcerse porque costó un triunfo despegar la goma de la superficie metálica, por la acción del líquido sellante. Sí amigos, el truco de las tubeless, la magia que impide que pinchen reside en esa especie de moco que sella, si el pinchazo no es muy grande, las pequeñas hemorragias de aire.

Bien, salvado el contratiempo de conseguir despegar las dos superficies -por cierto, que el líquido viscoso pega las paredes de la cubierta dejando esta con un aspecto bastante desagradable-, como hay que pasar al sistema tradicional y montar una cámara, donde antes no la había, hay que proceder a quitar la válvula y a limpiar la llanta y el interior de la cubierta. Salvamos que había una buena fuente y se pudo proceder a la limpieza de los elementos, y que la afortunada providencia hizo que el convaleciente Jose Ylqh se encargara de facilitar una cámara de válvula fina (las otras no valían), para resolver el entuerto.

No me extenderé más con este tema porque a partir de aquí el montaje es el habitual y hasta Manny Manitas sabe como sigue.

A la vista del panorama creo que no me pasaré a ese sistema, en todo caso lo que haré, será comprar esas cámaras que ya vienen con el líquido incorporado y que hacen la misma función resultando más limpias y mas baratas. En Decathlon se pueden adquirir por unos 6 euros y conozco a un chaval que no se baja de la bicicleta y las lleva encantado.

martes, 14 de diciembre de 2010

El domingo por la mañana


Lo necesitábamos, necesitábamos un domingo así, llevábamos ya demasiados con la lluvia y el frío o su amenaza constante, necesitábamos una ventana de buen tiempo que coincidiese en fin de semana. El día llegó, tenía que llegar. Como siempre a las nueve, como siempre a los pies de la estatua de Pelayo. El grupo interesante, homogéneo, de gente curtida como la de los viejos tercios, de los que sufren y se retuercen pero no abandonan, de los que se sacrifican, de los que no se dopan ¡Vaya lacra!

lunes, 13 de diciembre de 2010

La nueva vida



He cumplido con la promesa que le hice un día y le he cambiado la vida. Ahora está como si se hubiera hecho un lifting, ha rejuvenecido, se la ve más delgada. Ella también se da cuenta y ahora que se ve guapa y siempre limpia, está más contenta. Por lo demás, nadie sospecha nada de su sucia vida anterior, es como si hubiese vuelto de un largo viaje, como el retorno del viejo emigrante que marchó de niño. Los que la conocieron la notan tan distinta, que les cuesta trabajo recordar como era antes y los que la ven por primera vez la observan con curiosidad y un punto de envidia, supongo que sana. Mi renovada vieja bicicleta no hace ningún ruido, porque ahora no rueda, ahora se desplaza con la gracilidad de los patinadores, es tan ligero su andar que hasta parece que no toca el suelo. Hay que ver como cambian las cosas con unos ligeros retoques. Se ha vuelto de lo más delicada, ha dejado a un lado el pequeño lado salvaje y aventurero que tuvo alguna vez, para convertirse en una señorita que pasea, silenciosa y pulcra por la ciudad. Lo más llamativo de todo es que la muy presumida se ha vuelto coqueta como una princesita y esquiva los charquitos porque cualquier salpicadura le molesta ¡Vivir para ver!
Me fijo en los peatones que la miran entre sorprendidos y asustados cuando la ven pasar. Como una sombra les adelanta mientras yo, disfruto de su suavidad y de su nueva querencia hacia el mar.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Quédate con esto

Espero que la imagen y la canción de Eva Cassidy te ayuden a relajarte de cara al fin de semana. Yo he probado y me ha ido bien.





Drowning in the sea of love- Eva Cassidy

jueves, 9 de diciembre de 2010

Peregrinos del Himalaya


Nacho Orviz en la cumbre del Annapurna

La pasada semana me dejé caer por la Semana Internacional de Montaña, fui a ver la proyección que presentaba el alpinista y miembro del Cuerpo de Bomberos de Gijón, Nacho Orviz. El audiovisual resumía en cuarenta minutos una estancia de noventa días en el Himalaya en la que formando parte del equipo de Edurne Pasabán coronaba con éxito la cima del Annapurna y la del Shisha Pangma los dos ochomiles que le faltaban a la tolosarra para culminar el reto de ser la primera mujer en alcanzar la cima de los catorce ochomiles, las catorce montañas más altas del planeta.

El documental empezaba por el final, con las imágenes de Edurne alcanzando la cumbre del Shisha Pangma, unas imágenes cargadas de emoción en las que Nacho, como cámara de altura de la expedición, después de la lesión del titular Ferrán Latorre en el Annapurna, intentaba sacar de Edurne unas palabras. Misión imposible, sólo había lágrimas y gemidos.

Es difícil entender desde una butaca la grandiosidad de esas montañas y el esfuerzo y la épica que conllevan, pero si el que lo explica es Nacho, es aún más complicado, cuenta las cosas con tanta sencillez que a cualquiera que no supiera de que está hablando le parecería algo natural Nada más lejos de la realidad. Me impresiona como se asume el riesgo, incluso la muerte como algo cercano e inherente a la actividad que se realiza y siento lo importante que es para alpinistas como él enfrentarse a esos retos que para el resto son implanteables. Habrá que hacer caso de la frase de Maurice Herzog: "Hay otros Annapurnas en la vida de los hombres", y buscar una montaña a la medida de nuestras modestas aspiraciones.

Me gusta mucho la frase de Maurice, aunque aquí me venga como anillo al dedo, lo cierto es que los retos, la vida nos los plantea a diario.

Hablaba Nacho de progresar rápido por las zonas más expuestas porque cuanto más tiempo se permanece en ellas más alto es el riesgo de sufrir un accidente, pero progresar rápido no está al alcance del muchos, está al alcance de los mejores y aunque él lo cuenta con la mano en el bolsillo y con una humildad que pasma, lo cierto es que es un grande. Es lo que quizás más me llame la atención de su personalidad: su normalidad, su humildad, sobre todo cuando estamos acostumbrados a ver, sobre manera en otros deportes más mediáticos, tanta falta de modestia en quienes más deberían tenerla.

Lo que no se contó en el documental se habló luego en la ronda de preguntas posterior; la rivalidad con la coreana, miss Oh, a la que ellos no daban importancia, el despliegue de la televisión coreana en el Annapurna, cien personas y setenta tiendas para cubrir en directo su ascensión, con sets de tv, maquilladores y todo lo imaginable, o de como a pesar de ser los primeros en este año en llegar a la cumbre del Annapurna, jamás se les pasó por la cabeza retirar las cuerdas que ellos habían colocado para la subida, porque la montaña es por encima de rivalidades, solidaridad.

El próximo reto comenzará el cuatro de abril del 2011, será intentar lograr la cumbre del Everest sin oxígeno. Mucha suerte.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Mi Pepito Grillo

La Santísima Trinidad: mi conciencia, mi subconsciente, mi "Yo" real. El último el más débil de los tres y todos los culpables de que conteste muchas veces en plural cosas que se deben responder en singular. De nada sirve que te pelees con ellos, aunque se parezcan a ti, aunque sean como dos gotas de agua, ellos son unos superhéroes. Cuando soy Clark Kent ellos son Superman, cuando soy Peter Parker ellos Spiderman, cuando soy Bruce Wayne ellos Batman... yo a mi conciencia y a mi subconsciente los veo mas así y no tanto como a Pepito Grillo. Pepito era chiquito y no tenía mucho éxito pero mi subconsciente pesa mucho en mi consciente, y de igual manera mi conciencia hace lo propio. Convivo con ellos, el subconsciente no está siempre, a veces parece que se toma vacaciones, pero mi conciencia no, es mi poderoso alter ego (una desgracia como otra cualquiera porque no todos lo tienen ni creo que sea necesario), que continuamente insiste en decirme lo que tengo que hacer. Ella siempre cree tener la razón aunque yo muchas veces lo dude, pero lo peor es que cuando no le hago caso se mete en mi cabeza que para eso siempre tiene las puertas abiertas y empieza a insistir y darle vueltas a las cosas como Víctor Mature se las daba al molino hasta que le creció la melena. Cada uno es como es pero no puedo evitar pensar que las personas que no tienen conciencia, tampoco tienen remordimientos, son como personas a medias, sí, y seguramente más felices.

Esta canción me suena como una nana, se cuela en mi cabeza y por las noches la habita parásita alimentándose de mis sueños, así que ten cuidado.

Radio Head- No surprises

martes, 7 de diciembre de 2010

Si no quieres taza...


Si no quieres taza, taza y media. Si no te quieres mojar el domingo, ración doble para el lunes. A nosotros nos suelen pasar estas cosas, así que nadie se sorprendió por evitar la madrugadora lluvia de un domingo que descargó lo suficiente como para dejar un día muy aceptable, sin agua y con temperaturas altas, y cambiarlo por un lunes que resultó justo lo contrario. Nos concedió la lluvia la primera media hora de la mañana y nos regó, cálida, hasta prácticamente el final de la jornada.


La Peña Pelayo cumple fielmente con su tradición de instalar su belén en Deva, a la "sombra" siempre del mismo pino, y nosotros cumplimos con la nuestra de dejarles nuestros buenos deseos para el año que se asoma.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La caída de los gigantes



Llamé a la puerta y esperé. Vi como se acercaba. Al principio no era más que una silueta informe bajo la bruma, pero a cada paso que daba la presencia espectral se iba materializando un poco más hasta que llegó a hacerse real. Caminaba erguido, con la cabeza alta, la espalda recta y un aire distinguido. Crujiendo las hojas bajo sus pies se acercó a recibirme. Era, alto, delgado, de buen porte y de verlo vestido de otra manera hubiese pasado por lo que no era. El mayordomo llevaba paraguas negro y traje de librea. -Adelante, se le estaba esperando, mi nombre es Otoño- dijo. Y guiándome por el camino sin perdida, caminando siempre un par de metros por delante, con paso firme y seguro me condujo a la casa. Abrió la puerta con habituada servidumbre y me retiró el abrigo. - Un momento, por favor - y me anunció al Señor.
Al calor del hogar, sentado en el salón con un libro en las manos, el invierno asintió con la cabeza levemente y yo recogí la invitación.

La invitación la tengo sobre la mesa en forma de libro, "La caída de los gigantes" el último libro de Ken Follet. No caeré en la tentación de compararlo con "Los pilares de la Tierra" o su secuela "Un mundo sin fin", simplemente te diré que me está gustando, que me está resultando entretenido y que cuando de cuenta de las mil páginas de la entrega, seguramente quede con ganas de más. Afortunadamente la novela forma parte de una trilogía, así que espero que los dos siguientes tomos, a los que no será fácil encontrar hueco en la biblioteca, colmen al menos durante un tiempo mis ansias lectoras. La novela, ambientada en Europa, abarca el periodo de tiempo que va de junio de 1911 a enero de 1924. En el medio queda la Primera Guerra Mundial. En aquellos años habrán vivido su infancia muchos de nuestros abuelos o bisabuelos, eran tiempos en los que se empezaba a trabajar a edades demasiado tempranas, en trabajos en algunos casos demasiado duros, tiempos convulsos, de guerras y penurias, que me recuerdan una vez más que para muchos cien años no han significado nada.

Estaciones para leer.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¡Qué injustos!

Árbol de hoja caduca,
que injustos fueron contigo.
Vi yermas tus ramas,
posada de cuervos y almas
y recordé tu traje en agosto,
cuando no lo necesitabas.
Hoy tiritas de frío,
en vertical mortaja,
con tu disfraz de esqueleto,
mal abrigo de otoño.
Árbol de hoja caduca,
¡Qué injustos fueron contigo!


Knocking on heaven's doors-Bob Dylan

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Catarsis



A veces parece que se me olvida pero hubo un día en que en este blog se hablaba fundamentalmente de bicicletas, de salidas en grupo o en solitario, del sufrimiento y de lo bien que se pasa. Era antes de que cambiara el rumbo, antes de que virara lentamente como un gran transatlántico hacia la mística, la prosa y la introspección. Supongo que es lo que tienen los diarios, que lo mismo reflejan lo que haces, que tus estados de ánimo. Sirven de catarsis.
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No fui tan valiente como el trio que se aventuró el domingo por la mañana, pero por la tarde sí cumplí con la obligación ¿debería decir, devoción? de coger la bicicleta. Salí sin reloj porque no hay mejor reloj que el Sol, transité en solitario por los caminos vislumbrando las primeras nieves sobre el Fario y pasé frío como pocas veces en mi vida. Llegué a casa como una sombra guiada por las luces de la ciudad para comprobar que desde allí donde acababan los corsarios hasta la punta del dedo gordo todo estaba congelado. No me hizo falta ir al Himalaya.

Ummm... ¿De qué me suena esto? luces de la ciudad... luces de ciudad... ¡Ya! Charles Chaplin.

martes, 30 de noviembre de 2010

Los renglones torcidos de Dios


Había hecho la promesa de acogerle en mi casa durante unos días, aunque haya que apretarse un poco siempre hay sitio para uno más. Salió del coche una tarde fría y oscura, una mano tibia lo cambió de brazos. Era uno de esos libros que se resisten a permanecer en los estantes como los muertos en sus nichos. Me di cuenta nada más verlo, en su presentación. Los pequeños rotos de su avejentada cubierta, sus tapas sobadas, el color parduzco de sus páginas y el olor que desprendía el papel, acompañados de la segura recomendación, eran un buen augurio.

Y así fue que desde el primer instante hasta la última página, fui seducido y atrapado por "Los renglones torcidos de Dios" y muy especialmente por la fascinante personalidad de su protagonista, la detective, Alice Gould.

La acción de la novela de Torcuato Luca de Tena, se desarrolla en el Sanatorio Mental de Nuestra Señora de Fuentecilla, en Zamora, dónde la protagonista ingresa haciéndose pasar por enferma para resolver un asesinato. Pero las cosas no son lo que parecen, de tal manera que hasta el final no se resuelve la difícil situación del personaje. Enfrentada con el director del hospital, con una paranoia que parece ser fingida y víctima de un posible engaño, la inteligente Alicia corre el riesgo de no salir nunca de los muros del manicomio.

Muy buena. Una narración de diez, para una obra llena de personajes singulares en la que la intriga se mantiene hasta el final. Recomendable al cien por cien.

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De la entrada de ayer he extraido dos conclusiones, la primera que soy raro y la segunda que no soy el único.



lunes, 29 de noviembre de 2010

I love books


Me gusta ver mis estanterías llenas de libros, me gusta ver como se recortan como edificios sobre la librería sus coloridos perfiles. A ciegas los recorro con mis dedos notando en mis yemas el grabado del lomo, y afino el oído tratando de oír si me llaman. Pero no, esperan silentes con su infinita paciencia que mi mano los rescate de la cruel estrechez de su existencia para volver a sentir entre sus comprimidas páginas: el aire, los granos de arena, el calor del hogar, las briznas de hierba... Reconozco muchas de las historias que viven en su interior, historias llenas de sufrimientos, de guerras, de muertes, de crímenes resueltos, de viajes, de mundos inimaginables, de criaturas fantásticas, de amores posibles e imposibles, de pasiones, de hazañas, de vidas reales e inventadas, de poesía... todo está en los libros, en esos libros que me acompañan (algunos lo hacen desde hace muchos años, casi desde toda la vida). Cuando yo me mudo ellos también se cambian de casa, envejecen conmigo, se vuelven amarillentas sus páginas y se ajan sus tapas, que es la mejor señal, pues si permaneciesen siempre nuevos sería como si nunca hubiesen existido, como si nunca me hubieran dirigido la palabra, como si nunca me hubieran contado nada.

Me gustan los libros, sí, pero sobre todo me gusta la gente que los regala, la que los presta, la que los recomienda. Me gusta la gente que lee, sus conversaciones, sus reflexiones sorprendentes...

Me dejaron un libro estupendo la pasada semana, ya está acabado, toca despedirlo. Lo haré como si fuera un buen amigo que viaja. ¿Soy raro o a ti también te pasa?

jueves, 25 de noviembre de 2010

Como una estatua viviente

No mató la lluvia la esperanza,
ni cedió la estatua viviente
a la brisa cortante,
al ocaso creciente.
Aguardó paciente
el pescador a la inversa,
moneda de escamas espera,
recompensa al constante.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Programa de la 33 Semana Internacional de Montaña


C'est la vie. ¡Que se le va a hacer! En Gijón tenemos una "semana negra" que dura diez días y una semana de montaña que dura tres.

La 33 edición de la Semana Internacional de Montaña, Memorial Julio Bousoño tendrá lugar del 29 al 31 de este mes. La cita es en el Teatro Jovellanos a partir de las 20 horas.

El programa es el siguiente.

Lunes 29 de Noviembre
Nanga Parbat

Situada en el Himalaya punjabi, en Pakistán, el Nanga Parbat es, con sus 8.125 metros, Ia novena montana más alta del planeta y los alpinistas alemanes la bautizaron como "La Montana Asesina’” por la gran cantidad de vidas que se cobro entre quienes intentaron su conquista. Una de sus paredes, la Rupal, de 4.482 metros, es la més larga del mundo y se considera una de Las ascensiones más dificiles que se pueden afrontar.
EI tiroles de nacionalidad italiana Reinhold Messner (primer hombre que logro coronar los 14 ochomiles) y su hermano Gunther (que fallecio durante el descenso) fueron los primeros en vencer esta pared, en 1970, formando parte de una expedicion austriaco-germano-italiana que comandaba el alpinista aleman Karl Maria Herrligkutter.
Esta dramatica e intensa superproduccion reconstruye con todo lujo de detalles aquella aventura, en la que la tragedia y la gloria se fundieron como pocas veces antes. La inigualable y amenazadora belleza de los escenarios naturales, espléndidamente fotografiados, se da la mano con el analisis pormenorizado del caracter de Messner, entre megalomano y visionario, de su choque de egos con Herrligkoffery de su especial relacion con su hermano menor, Lo que le permite al veterano director Joseph Vilsmaier, apostar simultaneamente por la épica y el intimismo.

Martes 30 de Noviembre
Peregrinos del Himalaya 2010 (Anapurna-Shishapangma)

EI gijonés Ignacio Orvíz presentará un montaje audiovisual en el que hace un recorrido a lo acontecido en los 90 días de intensa expedición que ha realizado esta temporada en la que logró encadenar estos dos ochomiles y ayudó a terminar con éxito el proyecto "14 8000" de Edurne Pasaban.
Hablará sobre su visión del Himalayismo en estos ultimos años junto a Edume y el equipo de Al Filo de lo Imposible de TVE.

Miercoles 1 de Diciembre
El Proyecto Asgard

El alpinista Carlos Suárez (Madrid, 1972) es profesor de la Escuela Española de Alta Montaña, asesor técnico de materiales y reportero ocasional. Pese a su juventud, ha sido pionero en la escalada extrema en nuestro país, combinando impresionantes rutas en solitario y solo integral con ascensiones a paredes alpinas y ochomiles (Cho—Oyu, 8251m).
En los Picos de Europa ha realizado 10 vias en solitario en verano y en invierno a la pared O del Naranjo de Bulnes (2519m), donde en 1996 abrió en la pared O la ruta "Solo al Viento". Carlos presentara la pelicula "The Asgard Project", filmada en alta definición que trata de las vivencias de una serie de viajes de un año combinando escalada y salto BASE.
Primero viajes de entrenamiento en Riglos, Brento y Yosemite que resultaron tan complicados como una expedición en si misma por lo complicado de la grabación y por la actividad concreta, en la cual a toda la parafernalia de la escalada habitual se añade la propia del salto y de la filmación profesional.
EI ultimo y definitivo viaje sera a la isla de Battin en Canada, dentro del circulo polar para aterrizar desde un avión DC3, escalar y saltar desde una de las montanas mas bonitas de la tierra: el monte Asgard o lo que es lo mismo la casa de los dioses en idioma Inuit.
¡Que lo disfruteis!

martes, 23 de noviembre de 2010

Hologramas II

Te presento a Hatsune Miku. Hatsune es joven, tiene dieciseis años, es una cantante de éxito, una popstar que llena estadios y encandila a sus miles de seguidores. Es japonesa, pero no es como las demás, tiene una particularidad que la diferencia del resto, es un holograma 3D y un prodigio de la tecnología creado por la empresa Crypton Future Media. Hatsune canta con la voz sintetizada, a través del software Vocaloid de Yamaha, de la actriz japonesa Saki Fujita, el resultado viendo las imágenes creo que no puede ser mejor.
Me fascina Japón y ver como conviven en armonía una cultura milenaria que respeta y mantiene sus ancestrales tradiciones con la vanguardia de la tecnología.



Sólo me queda ver como se hace realidad la Tyrell Corporation.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Hologramas

No acostumbro a postear los domingos pero como la entrada prevista para hoy se coló ayer y hay quien entra por aquí todos los días como el que pasa por la panadería a comprar el pan del día, voy a aprovechar para hablarte de mi primer holograma porque eso me dará pie a hablarte de otro mañana mismo.

No hay duda en cual fue el primero, lo fue para mi y para otros muchos. Fue inolvidable. Cómo no recordar a Luck Skywalker sorprendiéndose ante la imagen, proyectada por R2D2.

"Ayúdame Obi Wan Kenobi eres mi única esperanza" - decía la imagen holográfica de la princesa Leia.


Sin llegar a la categoría de friki, reconozco que soy fan de "Star Wars". Siempre, desde el día que tuve mi primer teléfono móvil el mensaje de bienvenida ha sido el mismo: "Que la fuerza te acompañe". ¿Por qué no? Si tengo que creer en algo yo prefiero creer en la Fuerza. Tienes que comprender, en mi descargo, que ver una película como esa con diez añitos tiene que dejarte por fuerza alguna huella. De hecho uno de mis anhelos de toda la vida es tener un traje de esos que llevaban los soldados del Imperio, uno de esas armaduras blancas que llevaban los tropas de Darth Vader. ¡Que grande Darth Vader! no puedo evitar dejarte esta secuencia irrepetible.



domingo, 21 de noviembre de 2010

No soy Julio Verne


No soy Julio Verne, me cuesta ver el futuro y como fotografiarlo es imposible, prefiero el pasado hecho de recuerdos ciertos e imaginados.

Si buscas en tu memoria, facilmente encontrarás un día en que caminaste bajo la lluvia, pero si tienes unos años, será un instante parecido a este congelado en el color de la infancia pasada. Bajo la protección de un paraguas o sintiendo el agua arrollar por tu pelo y tu rostro, habrás dejado tus huellas sobre un pavimento mojado cubierto de reflejos titilantes que escapan de las sombras, de esas sombras fieles, compañeras y en ocasiones invisibles, que siempre nos acompañan.


Nights in white satin- The Moody Blues

viernes, 19 de noviembre de 2010

Nocturno

Nocturno

Noche tempestuosa


Murió la Luna; el ángel de las nieblas
su cadáver recoge en blanca gasa,
y en un manto de rayos y tinieblas
el Dios del huracán envuelto pasa.

Llueve y torna a llover; el hondo seno
rasga la nube en conmoción violenta,
y en las sendas incógnitas del trueno
combate la legión de la tormenta.

¡Qué oscuridad! ¡qué negros horizontes!
¡Hora fatal de angustias y pesares!
¡Ay, de aquellos que viajan por los montes!
¡Ay, de aquellos que van sobre los mares!

¡Cuántos niños habrá sin pan ni techo
que se lamenten de dolor profundo!
¡Cuánto enfermo infeliz sin luz ni lecho!,
¡cuánta pobre mujer sola en el mundo!

Salta preñado el río sobre el llano
y amenaza a los buenos labradores,
y encuentran los insectos un océano
en el agua que rueda entre las flores.

Cansado el marinero se arrodilla
en la cubierta del bajel errante,
y en vano busca en la lejana orilla
el faro salvador del navegante.

¡Qué triste noche! Y en mi hogar, en tanto,
todo en el orden y en la paz reposa;
duerme mi niña en su silencio santo,
y se entretiene en su labor mi esposa.

Sentimos ella y yo las agonías
que sufre el hombre de diversos modos;
me acuerdo yo de mis revueltos días,
y nos ponemos a rogar por todos.

Juan Clemente Zenea (1832-1871)

jueves, 18 de noviembre de 2010

Apocalypse now


This is the end beautiful friend, this is the end my only friend, the end... Es realmente hipnótica la música de los Doors.

Sin LSD, ayer cuando posteaba la canción veía a Martin Sheen tumbado en la cama, con la cabeza al revés, y la vista en el ventilador del techo; palmeras, aviones, helicópteros y napalm. Sonaba The End.

-Napalm hijo, nada en el mundo huele así ¡Que delicia oler napalm por la mañana!-

Vaya frase, sólo el sicópata del Coronel Kilgore (Robert Duvall), diría algo así, sólo a él se le ocurriría surfear en el medio de la batalla, sólo a él lanzar su batallón de helicópteros con la Cabalgata de las Valkirias a todo volumen.

El rodaje de "Apocaliypse now" fue muy difícil y estuvo plagado de problemas de todo tipo pero la película es insuperable, pocas hay que resistan tan bien el paso del tiempo.

El día que descubrí que estaba basada en la novela de Joseph Conrad, "El Corazón de las Tinieblas", fui a rebuscar, sin éxito, en la biblioteca de mi padre, Conrad y Chesterton eran sus favoritos, me resultó extraño que no estuviera, pero es más extraño aún que después de tantos años siga sin saldar la deuda que tengo con ese libro.

Y todo esto porque el otro día el mar, me sonaba a Wagner.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Me rindo



Sí, yo me rindo, me rindo ante el filipino, es una máquina. Salió chiquito pero con mala leche, nació para mover los brazos como una batidora ¡Pobre Margarito! "El Tornado de Tijuana", duro como todos los mexicanos, aguantó los doce rounds, pero el tornado se volvió brisa del sur en manos de Manny "Pacman" Pacquiao.

Acabó el cuarto asalto con el pómulo abierto y dos puñaladas al hígado, pero los machos mejicanos no se rinden, mueren de pie. Y eso hizo la noche del sábado Antonio Margarito, aguantar una pelea a la que le sobraron, al menos, tres asaltos. De nada le valió su pegada de killer, ni su mayor peso (2,5 Kg.), ni su altura (11 cm.), de nada le sirvió su mayor envergadura. La velocidad del Pacman hace que todo a su alrededor parezca lento; le da tiempo a todo, a entrar, a pegar, a esquivar, a salir, a colocar. Por cada mano imprecisa de su rival él envía precisas sus series; uno, dos, tres; llueven crochets, hooks, directos... aquí el jab no existe, la batalla no entiende de mantener distancias, solo de entrar, golpear y fintar como el rayo.

Bien Pacquiao, que además de demostrar que es un superdotado para el boxeo, después de soltar sus manos miraba al árbitro, Laurence Cole, invitándole a parar la pelea.

Mal la esquina de Margarito que no arrojó la toalla y dejó a su valiente, ciego, recibiendo un castigo innecesario y sin ninguna posibilidad de ganar la pelea. Mal porque Margarito ya no volverá a ser "El Tornado"; tantos golpes se acusan y el cerebro se vuelve más lento, tendrá pesadillas por las noches en que las que lloverán guantes en vez de granizo y levantará su mano derecha para proteger la fractura de su orbital.

Ahora queda saber si el otro fenómeno, Floyd Mayweather, se subirá al ring para disputar el que sería uno de los mejores combates de la historia. Que lo veamos.

El viejo caserón

A cada paso que doy se materializa ante mi. Entre las sombras de los sauces ya se vislumbra el viejo caserón. Su muro de verjas oxidadas me guia por el camino hasta la entrada y desde la puerta entreabierta, trabada por las malas hierbas, veo el pasillo enlosado dibujando el pequeño recorrido hasta aquella casa en la que todo es recuerdo de tiempos mejores. Sus dos plantas se alzan con el orgullo olvidado del anciano cansado, y las hiedras pintan de verde paredes guardianas de sucesos tristes. Dicen del viejo caserón que cuando el viento sopla se oyen las risas de los niños que jugaban hace años en aquellos jardines ahora tan difíciles de imaginar. Hoy, al pasar junto a la puerta de hierro he visto una niña junto al columpio que cuelga del roble, es el único sitio donde no crece la hierba. Empujaba a un amigo imaginario y se reía mientras el endeble asiento de madera, corrompido de la edad y la humedad, se mecía adelante y atrás. No pude evitar la curiosidad y atravesé la puerta.

-¡Hola! ¿Estás sola?- pregunté. La niña tendría ocho años, aunque es difícil saberlo. Era menuda, delgada, blancucha, de ojos vivarachos, y llevaba su pelo recogido en dos moños que se alzaban como dos antenas desde detrás de sus orejas; vestía un vestido verde con bordados y una rebequita del mismo color, las sandalias y las medias iban a juego.

-Sí, mis papás se han ido, hace mucho tiempo que se fueron. Yo estoy aquí jugando con mi hermano- contestó la niña de cara pálida como la luna.

Entonces me di cuenta, el columpio se movía, pero ella no lo tocaba, era como si sus manos impulsaran una espalda invisible.

-¡Ah, es un truco! seguro que lo mueve el viento- me salieron las palabras sin convicción mientras esperaba la evidente respuesta.

-No, no es un truco ¿no ves que no hay viento?-

Y levanté la mirada, y la posé en las ramas de los árboles a sabiendas de que era verdad, no había viento; y sin tiempo para contestar volví la vista al columpio, que ya no se movía porque la niña había desaparecido como desaparecen los fantasmas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La ira de Neptuno


Neptuno es muy visceral, hay que comprenderlo, él es así, tiene esos prontos, es muy impulsivo. Está acostumbrado a que se haga su voluntad. Es como un viejo cascarrabias (aunque se conserva muy bien para su edad), al que le pierden esos accesos de mal genio. Siempre empieza igual, mesándose la barba, alzando una ceja y torciendo el gesto, buscando alguna excusa para agitar el tridente y recordar a todos quien es el dios del mar. Pero si sabes eso y guardas la distancia adecuada, sin pretenderlo y sin que pagues entrada, te regalará uno de los mayores espectáculos que te puedas encontrar. Los grandes espectáculos siempre están en la naturaleza, tienen el mayor escenario, la mejor iluminación, el mejor sonido y la duración más larga. Y no te preocupes, a Neptuno se le pasa.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Paradoja


Vivo con mis paradojas, ayer caí en la cuenta de una de ellas ¿Cómo es posible que siendo siempre puntual, llegue siempre tarde?



Cuando llegue la primavera y deje de mirar el mar escucharás la versión original de Dusty Springfield, pero como es otoño este "I only want to be with you" queda mejor en la voz de Vonda Shepard.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Bienaventuranzas


Bienaventurado tú, que cuando los cielos se vuelven grises y te abraza la melancolía tienes la suerte de poder sentarte frente al mar.

Bienaventurado tú, que cerrando los ojos vuelas hasta la línea del infinito acariciando con tus alas crestas de espuma blanca.

Bienaventurado tú, que puedes escuchar el océano interpretando para ti su sempiterna melodía.

Bienaventurado tú, que abres los brazos y te embriagas con la fuerza del salado viento del norte.

Bienaventurado yo, que no lo tengo que soñar.


Leona Lewis- A moment like this

martes, 9 de noviembre de 2010

Gente rara



Ya sabemos que comenzar a dar pedales bajo la lluvia no es lo mismo que cuando la lluvia te pilla ya fuera de casa, pero así se presentó el domingo la caprichosa mañana. Después, un individuo peculiar, ataviado con ropas de ciclista y apropiado paraguas, nos condujo al paso guiándonos entre las pequeñas y familiares, calles y plazas del casco antiguo... La conclusión, la de siempre: "hay gente muy rara" ¿A quién se le ocurre con este tiempo salir de la cama?


Rainy day - Susan Christie

lunes, 8 de noviembre de 2010

Puro teatro

¿Fue ayer? No, no fue ayer, en realidad debió ser hace dos días, quizás tres, no importa, siempre es lo mismo. Cada seis meses me encuentro con él para escuchar las mismas cosas. El personaje ha devorado a la persona, no es más que un actor que no improvisa, ni las máquinas son tan repetitivas. Hasta el robot-pistolero del parque de atracciones se saltó su papel*. Pero en el teatro de la vida todos los días hay función y sus intérpretes son los más profesionales, actúan gratis por las calles, en los bares, en sus trabajos, en sus casas... declaman su obra aprendida, te cuentan como nuevos sus chistes viejos (no hay nada peor), te gastan las mismas bromas, te hacen los mismos trucos, fingen ser lo que no son... así los trescientos sesenta y cinco días del año, de todos los años.

Leona Lewis- Homeless



viernes, 5 de noviembre de 2010

Africanus




¿Cuántas páginas necesitas para saber si un libro te gusta? ¿Cuántas para decidir que merece la pena seguir? ¿Cuántas para decidir que no te lo leerías aunque te pagaran?

Yo estos días estoy leyendo "Africanus. El hijo del cónsul", primera novela de la trilogía de Santiago Posteguillo sobre la vida del general romano Publio Cornelio Escipión, "El Africano", y me bastaron muy poquitas páginas para saber que quiero seguir su historia hasta el final. De momento ya he vivido la muerte del general cartaginés Amílcar Barca, he sitiado Sagunto junto a su hijo el gran Aníbal, he cruzado los Pirineos y los Alpes con los pesados elefantes, me he enfrentado a tribus íberas y galas, he actuado en teatros y me he alistado en las legiones de Publio Cornelio Escipión. ¿Quién da más en ciento cincuenta páginas?
Esto no ha hecho más que empezar.

jueves, 4 de noviembre de 2010

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La puerta

Era la noche de difuntos, había salido de casa como siempre sin rumbo fijo, dejando que fueran sus pies los que elijieran el camino y variando el destino de sus pasos en función de las ráfagas de viento y de la lluvia. Escuchando el eco de sus pasos, y el correr del agua calle abajo, se alejó de los espacios abiertos para discurrir entre aquel laberinto de estrechos callejones que le ofrecían abrigo. La noche era desapacible, de malos augurios, oscura, fría, ventosa y solitaria. No se veía un alma pero no estaba solo y para su desgracia tampoco sordo. Se detuvo para escuchar el sonido del viento, al principio dudó, sonaba extraño, pero no, no era el viento, eran quejidos, gemidos, lamentos... aguzó los oídos y como un sabueso trató , al principio en vano, de encontrar a las víctimas de aquél sufrimiento. Dio la vuelta a la esquina. Nada. Volvió sobre sus pasos, escuchó de nuevo el sonido amortiguado por la lluvia y permaneció quieto, esperando. Reparó en la casa en ruinas que estaba frente a él y en el muro de ladrillo que tapiaba lo que un día debió ser la entrada, se aproximo en silencio y pegó la oreja a la pared húmeda y fría, fuera lo que fuera estaba ahí adentro, los gritos sonaban lejanos, hirientes como voces de ultratumba, gargantas desgarradas suplicaban que alguien les sacase de allí. Y allí estaba él, solo, empapado, tiritando de frío y de miedo... aún así se dejó las uñas para abrir una puerta que mejor hubiese quedado cerrada para siempre.

martes, 2 de noviembre de 2010

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ayer y hoy

Ayer después del madrugón, del trabajo, y de la mojadura, solamente pensé en poner al mal tiempo buena cara, y como ya tenía la música en la cabeza no me fue difícil. Después recordé que Los Carpenters, además de ser un grupo maravilloso, también eran unos pantalones de peto que estaban de moda cuando yo era más joven. Tenían una trabilla para colgar un martillo, aunque sobra decir que nunca colgó ninguno.

Hoy es festivo, pero si lo analizas, el día de festivo tiene poco.



Close to you- The Carpenters

Me pregunto si los psicólogos hacen precio para grupos.

viernes, 29 de octubre de 2010

Un instante

Se ha escapado uno.
De entre la vida hecha de instantes solapados,
burlándose de los calmados y aburridos,
uno travieso ha huido de un salto.
Fue especial el primero y lo será el último, por funesto.
Pero en el medio, de entre los rutinarios y tediosos,
un instante travieso se ha escapado,
rompiendo el silencio, callando gritos,
ahogando en llantos las penas,
velando como una nube la luna llena,
sumergiendo todo en tinieblas.




miércoles, 27 de octubre de 2010

Acantilado rojo


Da un poco de pudor hablar de una película cuando entre los blogs amigos hay uno dedicado en exclusiva a comentar las cosas del séptimo arte, pero como en filmtrue el análisis es más profundo y lo mio es siempre muy superficial, te diré que este fin de semana tocó tarde de palomitas para acompañar Acantilado rojo, película épica dirigida por John Woo, basada en la novela "El romance de los Tres Reinos", de Luo Guanzhong. Está ambientada en la China del año 208 d.C., en el final de la dinastía Han, y cuenta la batalla del acantilado rojo, promovida por el poderoso Cao-Cao, Primer Ministro del emperador Han, emperador del reino del norte, con el fin de someter a los reinos del este y oeste, y del sur. La película dura unos 140 minutos que no se hacen largos, nada comparable a las casi cinco horas, en dos partes, de la versión para Asia.

Como en otras películas chinas, todo es espectacular y perfecto, se nota que los orientales son gentes muy disciplinadas. Yo te la recomiendo porque la coreografía de las batallas, la elegancia en los movimientos, los paisajes, la banda sonora, y el vestuario, hacen un buen conjunto, creo que merece la pena.

martes, 26 de octubre de 2010

Diurna. Amanecer de otoño




Esta es la verdad, te la tengo que contar, aunque sé que tú preferirías leer otra cosa.

¿Ves el sol? ¿Lo ves? ¿Qué te parece? ¿Qué está saliendo? Pues no, aunque te puedo asegurar que eso es el este, el sol no está saliendo, te estás engañando.

¿Para qué te sirve saber que la Tierra gira alrededor del Sol? ¡Quédate quieto! ¿notas cómo se mueve? ¿no? pues se está moviendo, si te hubieras detenido por un momento, como hice yo cuando fotografié ese amanecer te hubieras dado cuenta.

El Sol está quieto, la pelota rueda... caemos hacia el este.


No ha sido difícil elegir el tema, Sunrise (Amanecer), Norah Jones.

lunes, 25 de octubre de 2010

Nocturna


De luces que se apagan, de mareas, de aflicciones que no pueden ser nombradas... Clocks, Coldplay.


Lights go out and I can't be saved.
Tides that I tried to swim against
You've put me down upon my knees.
Oh I beg, I beg and plead. (singing)
Come out of things unsaid,
shoot an apple of my head (and a)
Trouble that can't be named,
tigers waiting to be tamed (singing)
You are, you are.
Confusion never stops,
closing walls and ticking clocks (gonna)
Come back and take you home,
I could not stop,
that you now know (singing)
Come out upon my seas,
curse missed opportunities (am I)
A part of the cure,
or am I part of the disease (singing)

You are
And nothing else compares
Oh no nothing else compares

And nothing else compares

You are...
Home, home, where I wanted to go

viernes, 22 de octubre de 2010

La caja guardalotodo

Todas las pequeñas cosas están en la caja, son cosas inclasificables, desparejadas, inservibles, raras... viven escondidas, hacinadas en la caja, esperando salir, como tantas otras cosas en los cajones donde todo se guarda. La caja casi nunca se abre y cuando lo hace es para dar cabida a nuevos huéspedes, son pocos los que salen pero la caja es grande y las cosas pequeñas, siempre hay sitio para uno más. Sé que están preparando una fuga, quieren escapar de la prisión con la ayuda de alguien del exterior. Pero la caja siempre está cerrada y oscura, y ni siquiera hay ventanas al patio, es difícil organizarse. Los hay más conformistas, prefieren esperar el fin de la condena sin juicio, esperanza vana. Yo veo como se ilusionan cuando se abre la tapa, saltan los botones, se yerguen los hilos, se comban las cartas, giran los céntimos, ruedan los dados, se alegran los pequeños muñecos, los coches, los lápices... un pendiente desparejado en otra alhaja se ha fijado. No hay feeling, es un clasista y no le gustan las baratijas, así que se va junto a la pila de pilas y se coloca al lado de la alcalina. Los llaveros buscan una oportunidad y el globo aprender a volar ¡Oh, ha vuelto la oscuridad! otra vez sin indulto, otra vez a esperar.

jueves, 21 de octubre de 2010

Mesnada

Reconozco que últimamente ando bastante perezoso con la lectura, pese a todo, y a llevarlo a tirones he acabado estos días de leer Mesnada, de R. Ibáñez, que aunque se presenta como una novela sobre la batalla de las Navas de Tolosa, es en realidad una novela con mucha ficción en la que personajes inventados se mezclan con los reales en una serie de historias que parten de la batalla o desastre de Alarcos, en 1195, que finalizó con la derrota de las tropas cristianas comandadas por el rey Alfonso VIII de Castilla, y que convergen al final del libro, en la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212. En la novela te encontrarás con la dureza de la vida, tan ligada a la muerte, la falta de escrúpulos de los pobres, la brutalidad de los ricos, y la fidelidad a los hechos históricos, como el asalto a la judería de Toledo por parte de los cruzados extranjeros o como superaron los cristianos a las tropas musulmanas que aguardaban su paso por los valles de Sierra Morena, guiados por el Puerto o paso del Rey por un pastor, como en su día hiciera Efialtes ayudando a Jerjes a superar el desfiladero de las Termópilas.


Videos tu.tv


Este es el segundo pase de este interesante documental que ya colgué en su día cuando comenté algo sobre la importantísima batalla de las Navas, en aquella ocasión fue con motivo de la lectura de otro libro que os vuelvo a recomendar porque me gustó mucho, El Sanador de Caballos, de Gonzalo Giner.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La sinestesia

Creo que todos los blogueros agradecemos los comentarios, y lo hacemos sinceramente querido lector, porque además de ser una prueba irrefutable de que habéis perdido un minuto de vuestro tiempo, a veces más, en asomaros a los pequeños mundos de los demás, con ellos, frase tópica, los blogs se enriquecen. De tal forma, un comentario de Andrea me da pie a hablar hoy de la sinestesia, esa capacidad que tienen algunos de percibir sensaciones a través de otros sentidos. Todos tenemos algo de sinestésicos aunque no seamos conscientes de ello, pero algunos tienen esa capacidad de percepción muy desarrollada, y aunque a la mayoría nos resulte imposible oir colores o ver sonidos, lo cierto es que los sinestésicos pueden ver los números, las palabras, o los sonidos, como formas o colores, o percibir los sonidos o los colores como sabores. Parece realmente increible.

Hace tiempo escribí algo sobre el síndrome de savant (síndrome del sabio), en el que citaba a Daniel Tammet un auténtico genio que tiene esa capacidad sinestésica. Lo mejor es que veais el vídeo.

martes, 19 de octubre de 2010

Como un rey




En ocasiones las imágenes suelen ser lo suficientemente explícitas como para no necesitar de ninguna explicación, pero te daré algunas sobre los momentos congelados que te posteo.

Afortunadamente, porque hasta en la desdicha hay que tener buena suerte, sólo faltaban unos pocos kilómetros para llegar a casa cuando en la salida de Monte Areo hacia Poago a Jose Manuel se le rompió el núcleo del buje de su rueda trasera. A mi, la verdad, lo del núcleo me sonaba a parte central del átomo pero enseguida tuve una demostración práctica de en que consiste la avería. Traducido a cristiano, que la rueda y los piñones giran cada uno por su lado, o sea, que es inútil dar pedales.

Entonces, lo que es una auténtica faena si vas solo, se convierte en una suerte cuando vas arropado entre la manada de "repechinos", porque en el grupo hay gente con la técnica y fuerzas suficientes como para dar pedales y al mismo tiempo llevarte en volandas aunque la carretera se ponga mirando hacia arriba. Cierto es que la ligereza del jinete ayuda, pero ahí queda eso.

Otras cosas

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