viernes, 18 de enero de 2013

El gato negro

Después de leer a Poe no supo distinguir el llanto del niño del maullido del gato, puso en práctica su remedio infalible para miedos nocturnos y escondió la cabeza bajo las sábanas.

7 comentarios:

  1. Esi fue el que se le cruzó a lagunos Repechinos a principios del 2013, Hay que matalu,(con una pistola de agua, no vaya a ser que se me echen encima los de la protectora de animales)

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  2. Me encanta Poe y el gato negro... la temporada que lei este relato escuchaba cosas entre las paredes :) y también me esondia debajo de la sabanas.

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  3. Rafa, es que ese es el remedio. Universal e infalible remedio. ;)

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  4. Y vale también para los miedos diurnos...

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    1. Los miedos diurnos resultan más difíciles de superar, suelen ser más persistentes.

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  5. Este Blogger me tiene un poco... Mejor me callo!!! No me salen los comments.
    Vuelvo a contarte:
    El cuento que me metió un mideo bárbaro fue "El Pozo y el péndulo" Yo tenía unos 14 años y después de leerlo dormí con la lámpara encendida y obviamente cubierta por la sábana. Era verano, literalmente, me morí de calorrrr! Pero el miedo era más fuerte.
    Un beso, bro y cuidate!!! ;)

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    1. Bee, fue un error leerlo en verano, los relatos de Poe son para tardes de invierno y páramos cubiertos de bruma, chimeneas y muros de piedra. Mi favorito: La Caída de la Casa Usher.

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