
Y así fue que desde el primer instante hasta la última página, fui seducido y atrapado por "Los renglones torcidos de Dios" y muy especialmente por la fascinante personalidad de su protagonista, la detective, Alice Gould.
La acción de la novela de Torcuato Luca de Tena, se desarrolla en el Sanatorio Mental de Nuestra Señora de Fuentecilla, en Zamora, dónde la protagonista ingresa haciéndose pasar por enferma para resolver un asesinato. Pero las cosas no son lo que parecen, de tal manera que hasta el final no se resuelve la difícil situación del personaje. Enfrentada con el director del hospital, con una paranoia que parece ser fingida y víctima de un posible engaño, la inteligente Alicia corre el riesgo de no salir nunca de los muros del manicomio.
De la entrada de ayer he extraido dos conclusiones, la primera que soy raro y la segunda que no soy el único.





